Mossos, Guardias Urbanas y Policías Locales están al límite y hartos

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Un coche de policía vigila durante el primer día de las fiestas de la Mercè, a 24 de septiembre de 2021, en Barcelona, Cataluña (España).
@EP


El servicio de seguridad pública está "al límite" en Catalunya. Los últimos casos de macrobotellones, los ataque continuados a la policía y la impunidad con la que actúan los que provocan altercados es lo que ha hecho colmar el vaso de la paciencia de las fuerzas de seguridad. 


Tanto Mossos de Esquadra, como Guardias Urbanas Policías Locales están hartos de ser el blanco de la "diversión" en fiestas mayores, manifestaciones y botellones improvisados, los cuales suelen terminar con la actuación policial y con una respuesta de los ahí presentes aún más agresiva.


Ante este escenario de "crisis", el 90% de los sindicatos de policía de Catalunya -de Mossos d'Esquadra SAP-FEPOL, USPAC-USCOP, SPC, SME, CAT-ME, SEIME-FEPOL, SICME, AFITCME i SEI; de Guardias Urbanas y Policías Locales SICPOL, SFP-FEPOL, SAP-PL i SAPOL; y la associación professional APME- han hecho un comunicado conjunto para denunciar la situación y pedir una reunión "de urgencia" con el conseller d'Interior, Joan Ignasi Elena


PANORAMA "INSOSTENIBLE" Y "GRAVE"


El documento que ha llegado a los medios de comunicación este martes apunta que el panorama actual que viven los cuerpos de seguridad catalanes es "grave" y del todo "insostenible". El portavoz de la Unió Sindical de la Policia Autonòmica de Catalunya (USPAC), Albert Palacio, en declaraciones para Catalunyapress, ha indicado que las faltas de respecto hacia la policía "son constantes" y ahora "el entretenimiento es tirar cosas a los agentes"


El portavoz señala que, "aunque no se tiene que generalizar" la mayoría de conductas violentas contra la autoridad "se ve reflejada entre los más jóvenes", los cuales "delinquen sin ninguna penalización". Según Palacio, aquí es dónde radica el problema. "Hay enfrentamientos contra la policía, uso de armas blancas, peleas, quema de material urbano, pero aquí no pasa nada",  lamenta. "De todos los detenidos en las fiestas de la Mercè, ninguno ha entrado en prisión".


El caso más claro en el que se observa este tipo de comportamientos es el de Tiana. La Policía Municipal y los Mossos d'Esquadra recibieron  -durante una noche mientras se hacían las fiestas del pueblo a finales de septiembre- una llamada en la que se les alertaba de un apuñalamiento. Al llegar en el supuesto lugar de los hechos, los agentes se encontraron "con una multitud con actitud hostil", explica la ACN, que comenzó a lanzar botellas, piedras y otros objetos a los funcionarios.


"El tema está en que ahí no había apuñalamiento ni había nada", explica Palacio. "Llamaron a la policía para atacarles y perseguirles", añade. Y al final la imagen fue la de jóvenes corriendo detrás de agentes que trataban de escapar de aquella situación. "Esto es un Fortnite a la vida real y no se puede permitir", condena el portavoz.


ABANDONADOS POR EL GOVERN Y "SU DEPARTAMENT"


A causa de las circunstancias comentadas, los sindicatos han unido esfuerzos para reclamar más atención por parte de la Generalitat. "Una de las cosas que no entendemos es cómo Junts, ERC, CUP y VOX no condenaron la semana pasada la violencia contra la policía en el Parlament", dice Palacio. "Nos sentimos abandonados por nuestros representantes y por nuestro 'Departament'".


Es por este motivo que las asociaciones sindicales, con el comunicado emitido este martes, ya han informado que el jueves 7 de octubre mantendrán una reunión con los grupos de Junts y ERC, para comentarles su "estado de ánimo". Además, en el mismo escrito, solicitan  un encuentro con el conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, y con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, para "tratar la situación de gravedad que atraviesa la seguridad pública del país". 


Igualmente, las organizaciones han convocado una manifestación para el próximo 23 de octubre a las 18:30 horas en la plaza de Sant Jaume de Barcelona a la que animan a todos los colectivos -hosteleros, comerciantes o vecinos, entre otros- a asistir "con el objetivo de reclamar un servicio público de calidad y en consonancia con la normal convivencia".


"Queremos una rectificación pública y una condena contundente por parte del Govern a todos los ataques que han sufrido mossos, guardias urbanos y policías locales que hemos visto en las últimas semanas", apunta Palacio. "Un pacto entre ERC y CUP no puede ir en contra del sistema de seguridad público en Catalunya" es por esto que "la Generalitat se tiene que personar como acusación en los casos de agresión a funcionarios", ha concluido el portavoz.


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