Trànsit compra seis nuevos radares para controlar la velocidad en toda la AP-7
El Servei Català de Trànsit quiere que la totalidad de la autopista sea una "zona de control de velocidad"
La consellera d'Interior, Núria Parlon, ha anunciado en el Parlament de Catalunya que Trànsit ha comprado seis nuevos remolques radar para moverlos por la AP-7. Con este movimiento, el Servei Català de Trànsit quiere que la AP-7 sea "una zona de control de velocidad sus 344 km".
A parte, también se ha incidido en los controles específicos al transporte de mercancías, para evitar los siniestros asociados a las salidas de vías por falta de descanso.
El Servei Català de Trànsit (SCT) lleva utilizando este tipo de radares desde el 2023 y fue el primero en incorporar la denominada nueva generación de radares en noviembre de 2024, situándolos en puntos críticos de accidentalidad. Desde entonces, su impacto ha sido evidente: se calcula que han llegado a interponer una denuncia por minuto, acumulando más de 150.000 sanciones en lo que va de año.
Los radares que sorprendieron en Cornellà y Castelldefels
El Baix Llobregat se ha convertido en el foco de esta nueva innovación tecnológica, al acoger la implantación de los denominados ‘radares remolque’ o ‘carros radar’. Según informó el Servei Català de Trànsit, uno de estos dispositivos se instaló en la C-31 en sentido Castelldefels, aunque el que ha generado mayor impacto ha sido el ubicado en la A-2, en Cornellà de Llobregat, a la altura del centro comercial Splau. Su alta capacidad de detección quedó patente en varios vídeos viralizados en redes sociales, lo que avivó un intenso debate entre los conductores.
Control de la AP-7
Parece que ahora los esfuerzos de Trànsit se centran en poder controlar la velocidad en la AP-7, por lo que los nuevos radares se deberían mover por la autopista del Mediterráneo, pudiendo afectar, por ejemplo, a Martorell.
Una de las ventajas de estos radares es que se pueden mover muy fácilmente, llegando a puntos donde antes no se llegaba.

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