El Servicio de Teleasistencia de Esplugues ha hecho 2000 llamadas a usuarios

|

Los servicios sociales del Ayuntamiento de Esplugues han reforzado la atención a las personas más vulnerables con motivo del estado de emergencia sanitaria por el coronavirus y del confinamiento decretado por las autoridades. 


Llamada a través de teléfono fijo





Desde el inicio de la crisis sanitaria se ha activado un servicio de comidas a domicilio, con la colaboración de las religiosas de la Escuela Nazaret (que preparan unos 45 almuerzos diarios) y del proyecto "Todos a la Mesa", que atiende unas 35 personas.


El Servicio de Atención Domiciliaria realiza estos días una media de unos 115 servicios a domicilios de personas dependientes. El personal municipal hace diariamente unas 90 llamadas a personas usuarias de los servicios sociales para dar pautas de convivencia y activar recursos cuando la situación lo requiere. Además, se llama también a unas 70 personas del Programa de Animación Sociocultural para Mayores para detectar necesidades y hacer recomendaciones de ejercicios en casa.


El servicio de teleasistencia también ha realizado unas 2.000 llamadas entre el 1 y el 25 de marzo a las cerca de 900 personas de Esplugues que reciben el servicio para hacer seguimiento de los casos. Además, ha atendido cerca de 800 llamadas de personas usuarias en el mismo periodo.



También se han hecho llegar 552 tarjetas monedero familias beneficiarias de las becas de comedor escolar y se están haciendo servicios de terapia familiar para familias en riesgo, alojamiento alternativo, así como compras de alimentos y de productos básicos para niños, con la colaboración de voluntariado.

La Policia Local de Esplugues multará a quienes muevan vallas que delimiten perímetros de seguridad
Esplugues cuenta con un teléfono gratuito para atender las necesidades sociales

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR COIGES GLOBAL BUSINESS SIGLO XXI SL
Mapa Web Aviso legal Cookies Consejo editorial