Cáritas multiplica por tres las peticiones de ayuda social

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El 80% de las peticiones que recibe Cáritas son para cubrir necesidades básicas, como la alimentación o la vivienda. Y constata que hay muchas personas en situación administrativa irregular, sin hogar o sin domicilio fijo que no pueden acogerse a ninguna de las medidas aprobadas por el Gobierno, y pide ampliar las ayudas para que lleguen a estos colectivos.


Comedor



 "Después de esta crisis sanitaria, vendrá una crisis social y económica. Estamos empezando a notar las consecuencias y hay que estar preparados". Así se ha expresado el director de Cáritas Diocesana de Barcelona, Salvador Busquets, ante la pandemia del coronavirus.


En este contexto de extrema dificultad, Busquets ha explicado que Cáritas Diocesana de Barcelona recibió una media de 450 peticiones sociales durante la semana pasada, y estima que ha

multiplicado por tres las que recibía antes del estado de alarma. El 80% de estas peticiones sociales han sido para cubrir necesidades básicas, como la alimentación y el hogar (pago de alquileres, realquileres o suministros).


Garantizar la alimentación de las personas vulnerables se sitúa como la prioridad número uno de la entidad, pero también se alerta de que problemas como la vivienda siguen presentes en el día a día de muchas familias. El director de Cáritas Barcelona ha recordado que en la diócesis de Barcelona hay unas 179.000 personas que viven en habitaciones de realquiler o vivienda insegura, y que ahora mismo tienen graves dificultades para pagar los 400€ o 500€ de alquiler mensual.


"Nos preocupa la situación de familias con niños que viven en viviendas inseguras o inadecuadas. Los padres y madres de estas familias se encuentran muy angustiados, ya que muchos no tienen trabajo y han agotado los pocos ahorros que tenían", ha advertido. Las condiciones en las que viven estas familias no son óptimas, ya que están confinadas en un espacio reducido, con ruido, y en muchos casos tienen que convivir en una misma vivienda con personas que no conocen.


Esta situación provoca que las desigualdades se agraven, sobre todo en aquellos niños que viven en estas condiciones. "Cuando los más pequeños no pueden ir a la escuela, el conjunto de brechas

(digital, emocional, social, cultural, de necesidades básicas, de vivienda) se ensanchan y los dejan en una situación de mucha desprotección y vulnerabilidad" ha advertido Busquets.


Según el último informe Foessa de la diócesis de Barcelona, el 27% de los menores se encuentra en situación de exclusión social. En estos casos, Cáritas Diocesana de Barcelona está llevando a cabo refuerzos escolares de manera telefónica o por medio de encuentros virtuales, con el fin de mitigar las desigualdades que esta situación pueda provocar.


LA TAREA DE CÁRITAS DIOCESA DE BARCELONA


Cáritas Diocesana de Barcelona mantiene 69 puntos de distribución de alimentos abiertos, además de 6 comedores sociales (4 parroquiales y 2 con otras entidades) que están entregando picnics para llevar y que atienden a una media de 400 personas al día.


Durante la semana pasada se abrieron dos de estos comedores sociales, con colaboración del

Ayuntamiento de Barcelona y de dos parroquias de la ciudad.


Por otra parte, se continúa garantizando la atención y seguimiento de las 250 personas que viven en los 45 recursos residenciales que Cáritas tiene repartidos por toda la diócesis, y más de 200 personas profesionales, junto con unos 600 voluntarios de la entidad continúan trabajando para atender las peticiones sociales del día a día, sea de forma presencial o telemática.


MEDIDAS URGENTES PARA MITIGAR LOS EFECTOS DE LA CRISIS SOCIAL


Cáritas Diocesana de Barcelona ha destacado la labor conjunta que está haciendo con las administraciones locales de la diócesis de Barcelona, pero reitera la necesidad de que todas las

administraciones sin distinción hagan todo lo que esté en sus manos para mitigar los efectos de esta crisis sanitaria, económica y social.


En este sentido, la entidad ha pedido poner el foco en tres colectivos principales, que son las familias con menores sin recursos, las personas que viven de realquiler y las personas en situación

administrativa irregular. Respecto a estos últimos, Cáritas advierte de que hay muchas personas que no pueden acogerse a ninguna de las medidas aprobadas por el Gobierno, y que habría que ampliar las ayudas para que cubran las personas en situación irregular, así como aquellas que se encuentran sin hogar o sin domicilio fijo.


Finalmente, Cáritas Diocesana de Barcelona ha pedido trabajar en la garantía de ingresos mínimos, como última red de protección social para personas y familias. Esta medida podría reducir el impacto social y económico que está sufriendo la población más vulnerable, y evitaría que las consecuencias de esta crisis sanitaria y social se agraven y se cronifiquen en el futuro más inmediato. En esta línea, Cáritas hace un llamamiento explícito a la colaboración y al compromiso de las diferentes administraciones públicas y, en concreto pide a la Generalitat de Catalunya que, en caso de que el Gobierno apruebe una renta mínima o básica durante el estado de alarma, la Generalitat complemente el importe que venga del estado hasta alcanzar el importe de la RGC.




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