La original iniciativa del Ayuntamiento de Sant Feliu para evitar los pipís de perros en las farolas
La orina es altamnte corrosiva y es uno de los principales quebraderos de cabeza para el manenimiento de la vía pública
El mantenimiento de los espacios públicos no es solo trabajo de los Ayuntamentos. La decencia y el civismo de la población contribuyen a evitar que los parques, paseos y, en general, todas las infraestructuras, se mantengan en buenas condiciones.
Una de las principales problemáticas y que muchos ayuntamientos han abordado en los últimos años son los meados de las mascotas -principalmente perros- en las farolas. Los meados son altamente corrosivos y son un problema grave para el mantenimiento urbano en muchas ciudades. Por ello, ahora también es obligatorio llevar una botella de agua para limpiar la orina de los perros en muchos municipios de España. Depende de la normativa municipal de cada territorio, las multas pueden ir de los 30 a los 3.000 euros.
En el Ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat ha implementado también una política de concienciación a la ciudadanía con farolas con letreros donde se informa de los prejuicios que sufren las farolas con las orinas de los perros. Así pues, en el cartel el Ayuntamiento explica que cada farola tiene un precio medio de 2.375 € y, una acción tan sencilla como tirar agua después de que el perro haga sus necesidades, puede ayudar al mantenimiento de la vía pública.

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