Esparreguera considera inasumible rehabilitar el hospital abandonado y busca alternativas
Cuatro jóvenes quedaron atrapados hace unos meses y el consistorio se ha visto obligado a buscar una solución urgentemente.
A finales de marzo cuatro adolescentes tuvieron que ser rescatados dentro del antiguo hospital de Esparreguera después de colapsar parcialmente. El incidente se saldó con cuatro menores heridos, dos de ellos en estado grave o menos grave y otros dos con lesiones leves.
No obstante, este incidente ha obligado a acelerar los trámites y proyectos para encontrarle una solución realista a este elemento patrimonial. El Ayuntamiento de Esparreguera inició un estudio técnico y jurídico para decidir el futuro del antiguo hospital. El edificio, un equipamiento protegido y en desuso desde hace 70 años, presenta un grave estado de deterioro y tendría un elevado coste de rehabilitación, lo que complica su recuperación. Se calcula que se necesitarían 10 millones de euros para rehabilitar el edificio, cifra que el consistorio considera inasumible.
A parte, la Diputación de Barcelona hace unos años ya realizó un plan director donde se describían los pasos a seguir para rehabilitar el edificio. Este inmueble se encuentra protegido como bien cultura de interés local y forma parte del inventario del patrimonio arquitectónico de Catalunya.
En una entrevista a La Vanguardia, el alcalde de Esparreguera, Juan Jurado, ha reconocido que "económicamente es impensable" la reparación del inmueble.
A todo ello hay que añadir que el hospital se encuentra alejado del núcleo urbano, en un terreno escarpado y de difícil acceso con caminos envejecidos. El acalde explicó a La Vanguardia que "no es un lugar precisamente de paso", por lo que no se podría ubicar otros servicios municipales como una Biblioteca o un CAP.
No obstante, pese a la dificultad de acceso y su estado, el edificio tiene un gran valor patrimonial de la época barroca con restos que se pueden remontar al Siglo XIII. De echo, antes de ser un hospital, entre los años 30 y 60 del siglo pasado, fue un negocio de la colonia Sedó donde se fabricaban trapos y pieles.
Ahora mismo el edificio se encuentra clausurado y rodeado de cintas para evitar que amantes de los fenómenos paranormales o exploradores de sitios abandonados vuelvan a acceder a su interior por el riesgo de derrumbe.
El alcalde de Esparreguera quiere evitar que "siga 30 años más abandonado", pero reclama una "alternativa realista" y trabajan desde el consistorio conjuntamente con la Diputación de Barcelona para dar una solución.

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