La empresa municipal buscará cualquier tipo de incidencia para saber cuál es el estado de la vivienda antes de realizar la obra, para evitar así cualquier posible accidente.
Con motivo de los diez años desde que se empezaron a hacer pruebas con sirenas de alarma sobre riesgo químico, el próximo 30 de marzo el municipio acogerá la reunión para hacer balance.
