El incivismo pasa factura en Corbera: los vertidos ilegales cuestan miles de euros a sus vecinos
La retirada de residuos abandonados de forma irregular ya ha supuesto miles de euros de coste público y un grave impacto ambiental en el municipio
Corbera de Llobregat arrastra un problema silencioso pero persistente que tiene consecuencias directas sobre las cuentas municipales y el entorno natural: la proliferación de vertederos ilegales repartidos por distintos puntos del término municipal. Una práctica incívica que, además de deteriorar el paisaje y generar riesgos medioambientales, obliga al Ayuntamiento a destinar recursos económicos públicos para su retirada y gestión.
Según los datos hechos públicos por el consistorio, en los últimos meses se han detectado 22 puntos de vertido ilegal, en los que se han recogido cerca de 18 toneladas de residuos. Una cifra que se traduce en un coste aproximado de 5.000 euros, asumidos íntegramente por las arcas municipales para poder limpiar y restaurar estas zonas afectadas.
Un impacto económico que recae en toda la ciudadanía
Desde el Ayuntamiento subrayan que cada actuación de limpieza supone un esfuerzo económico imprevisto, ya que estos trabajos no forman parte del mantenimiento ordinario del municipio. El dinero destinado a retirar residuos abandonados de manera ilegal podría emplearse en mejoras de servicios, mantenimiento urbano o proyectos comunitarios, pero acaba utilizándose para corregir conductas incívicas de una minoría.
Además del coste directo, estas actuaciones generan una carga adicional para los servicios municipales, que deben movilizar personal y maquinaria específica para retirar residuos que, en muchos casos, requieren una gestión especializada.
Residuos de todo tipo y alto riesgo ambiental
La variedad de materiales recogidos en estos vertederos ilegales pone de manifiesto la gravedad del problema. Entre los residuos retirados se han encontrado restos vegetales, desechos propios de la deixalleria, materiales de obra y escombros, plásticos y vidrios, así como muebles y elementos metálicos.
Pero no acaba aquí, puesto que la situación se agrava por la presencia de residuos especialmente peligrosos, como neumáticos, baterías de vehículos o incluso restos de amianto, materiales que pueden causar un grave perjuicio a la salud y el medio ambiente. Este tipo de vertidos no solo contamina el suelo y los acuíferos, sino que puede suponer un peligro directo para las personas y la fauna de la zona.
Prohibiciones, sanciones y llamamiento a la responsabilidad
Desde el consistorio recuerdan que el vertido incontrolado de residuos está expresamente prohibido y puede conllevar sanciones económicas para los responsables. Más allá del marco legal, el Ayuntamiento insiste en la necesidad de concienciación ciudadana, recordando que este tipo de prácticas acaban teniendo un impacto colectivo.

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