La Generalitat aprueba el "barrio Roca" sobre un "suelo industrial intensivo" entre Gavà y Viladecans
La Generalitat ha aprobado el planeamiento urbanístico de un proyecto que transformará terrenos industriales centenarios en un nuevo barrio para las ciudades de Gavà y Viladecans.
La reconversión urbanística del entorno de la fábrica de Roca ya tiene luz verde de la Generalitat. La administración catalana ha aprobado definitivamente el planeamiento que permitirá desarrollar un nuevo barrio entre los municipios de Gavà y Viladecans, una actuación en la que se combinarán vivienda, actividad económica, equipamientos públicos y zonas verdes.
El proyecto, impulsado conjuntamente por ambos ayuntamientos junto con la empresa Roca y con la participación del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).
La iniciativa contempla la construcción de 2.730 nuevas viviendas y la creación de un parque central que está previsto sobre el plano, que actuará como eje del nuevo barrio entre estos dos municipios.
32 hectáreas entre Gavà y Viladecans
La actuación urbanística ocupará una superficie de 32 hectáreas situadas alrededor de la actual fábrica Roca, entre la línea ferroviaria Barcelona-Vilanova-Valls y vías estratégicas como la C-245.
La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha destacado durante la presentación del proyecto final que permitirá “reconvertir un antiguo espacio industrial en un barrio moderno y sostenible”, garantizando, según la consellera, "tanto oportunidades laborales como calidad de vida para los futuros vecinos". Este planeamiento urbanístico apuesta por un modelo que mezcla usos en este mismo suelo industrial. Convivirán en él viviendas, oficinas, comercios, equipamientos y espacios empresariales diversos.
El espacio incorporará 1.500 viviendas nuevas a precio de mercado
Ante la actual emergencia habitacional, el futuro barrio contará con 2.730 pisos, de los cuales 1.500 serán viviendas que tendrán precio de mercado. Una parte de la vivienda restante sin especificar estará destinada al alquiler asequible. Sin especificar el número concreto de las mismas.
El precio de la vivienda nueva en Viladecans en este 2026 se sitúa claramente por encima del mercado de segunda mano, con un rango que oscila entre 3.234 y 5.104 €/m², si se tienen en cuenta las promociones activas en el barrio de Llevant y zonas como Vilamarina. Estas cifras reflejan una demanda elevada y una oferta limitada de obra nueva, especialmente en los desarrollos recientes del sector Llevant, donde se concentran las promociones de mayor calidad y precio.
En comparación, la media del Baix Llobregat presenta precios más moderados. El mercado comarcal mantiene una tendencia al alza por la falta de stock y la presión de la demanda metropolitana, pero Viladecans destaca como uno de los municipios donde la obra nueva alcanza los valores más altos de la comarca, impulsado por su expansión urbanística.
La alcaldesa de Gavà, Gemma Badia, ha subrayado durante su intervención en el acto que el proyecto del nuevo "Barrio Roca" responde "directamente al reto habitacional actual y permitirá ampliar la oferta de vivienda protegida en la ciudad".
Por su parte, la alcaldesa de Viladecans, Olga Morales, ha asegurado que la actuación representa una “gran oportunidad de cohesión urbana y social” para conectar zonas históricamente separadas por el uso industrial del suelo.
Sobre las prospecciones y/o resultados de la calidad de estas 32 hectáreas de suelo industrial para los nuevos usos diversos que convivirán, nada se ha presentado ni se ha podido preguntar en esta presentación final. Pero las administraciones públicas son conscientes de que las licencias otorgadas sobre suelo contaminado pueden ser anuladas, en cualquier momento, si se concedieron ocultando información esencial. Y la contaminación del suelo es considerada jurídicamente información esencial sin que puedan ser obviadas las advertencias sobre ello.
Un parque en un suelo con más de 100 años de actividad industrial
El suelo industrial de la antigua fábrica Roca en Gavà y Viladecans tiene más de 100 años de actividad continuada, según la documentación oficial del propio proyecto Roca City. Roca se estableció primero en Gavà y posteriormente en Viladecans hace más de un siglo, impulsando el desarrollo industrial de ambos municipios.
Durante este periodo, el terreno ha albergado actividad industrial de alto impacto, incluida la producción de radiadores y, posteriormente, porcelana sanitaria. Dos actividades industriales de alto riesgo para la salud.
Históricamente, los trabajadores de la multinacional de sanitarios Roca han enfrentado graves problemas de salud respiratoria debido a la exposición a polvo de sílice y amianto en sus instalaciones.
El origen de dichas enfermedades en esta fábrica se asoció a las condiciones de manipulación de polvos inorgánicos y sílice sin la protección adecuada. La fabricación de objetos a partir de rocas y aglomerados de cuarzo genera partículas ultrafinas de sílice que se alojan en los pulmones, provocando inflamación y fibrosis.
Cabe reseñar también que el suelo industrial contaminado con amianto y sílice puede seguir siendo peligroso durante décadas si no se realiza una descontaminación completa y fehaciente. La peligrosidad no proviene del “suelo” en sí, sino de los materiales industriales enterrados, escombros, fibrocemento degradado o polvo acumulado que pueden liberar fibras o partículas respirables cuando se remueven, excavan o alteran. Algo que sin duda se produce en una gran obra de las dimensiones explicadas este miércoles por cuatro administraciones públicas sobre este proyecto urbanístico. Incluso se quiere generar un parque en medio de todo, por lo que sí se producirá un gran movimiento de tierras generalizado.
Las fibras de amianto se liberan cuando los materiales que lo contienen están deteriorados, rotos o manipulados, y pueden permanecer en el ambiente si se generan nubes de polvo. Las partículas de sílice cristalina (causante de silicosis) se comportan igual, se liberan al romper o excavar materiales que la contienen.
Estos suelos es muy probable que contengan restos de materiales con amianto (MCA) enterrados o mezclados con escombros industriales: fibrocemento, aislamientos, calorifugados, paneles, falsos techos, etc. Además, por su degradación natural, estos materiales a lo largo de décadas pueden haber estado liberando fibras al polvo del subsuelo. Era habitual en otras épocas que se produjeran vertidos históricos de residuos industriales antes de la regulación moderna.
Hay que tener en cuenta, además, que el amianto no es biodegradable y tiene altísima resistencia química y puede permanecer indefinidamente en el subsuelo si no se retira.
Su peligrosidad depende de si está friable (libera fibras fácilmente) o no friable (fibrocemento en buen estado). Y con el tiempo, los materiales se vuelven más friables. Además, la sílice es un mineral natural, por lo que no desaparece. El riesgo depende de si está en forma cristalina respirable y si se generan polvos finos durante obras o movimientos de tierra.
En definitiva, un suelo industrial como el de una antigua fábrica como Roca puede seguir siendo peligroso 100 años después si contiene restos enterrados de amianto o polvo de sílice. Porque aquí la clave no es el tiempo, sino si el material está presente y puede liberar partículas al aire.
Así que colocar en el futuro desarrollo urbano como gran protagonista un parque lineal de 7,36 hectáreas, concebido con el objetivo de ser un "pulmón verde" en este nuevo barrio, quizás sea una decisión cuestionable, cuando además se quiere recuperar el antiguo curso fluvial de la zona y combinarlo con zonas de paseo y espacios de convivencia para el vecindario. Sobre un espacio libre de contaminación, sí; sobre otro que está siendo cuestionado por una posible contaminación por actividad industrial de riesgo continuada durante 100 años, no.
Los extrabajadores de Roca vienen alertando a la población Viladecans y Gavà del peligro de remover la tierra de esos terrenos.
El proyecto también garantiza la continuidad de la actividad empresarial de la histórica compañía Roca Group, que mantendrá su presencia en el territorio con nuevas instalaciones adaptadas a este desarrollo urbanístico.
Según los extrabajadores de Roca en declaraciones a Vilapress, en el año 2019, la empresa usó juntas de amianto como mínimo hasta el año 2004, transcurridos cuatro años desde la prohibición del amianto en todo el territorio comunitario y cuando ya hacía dos años que había expirado la moratoria para cesar en el uso del amianto que se concedió en España a petición del Gobierno que en ese momento presidía José María Aznar.
Los propios trabajadores descubrieron que "más de 3.000 productos presentes en la fábrica contenían amianto y/o sílice, entre ellos, por ejemplo, las arandelas de la calefacción", recalcó a este diario un representante de la Asociación de Víctimas del Amianto.
Además, como recuerdan los extrabajadores, se detectó que Roca lanzaba los residuos del amianto o sílice de cualquier manera en los sótanos o en los exteriores de la fábrica. "Cuando se levantaron las tierras para realizar el párking de Roca, encontramos polvo negro de la fundición del sílice, restos de uralita y otros materiales con amianto. "Todos los residuos se enterraban", sentencia.
Por eso, ante el proyecto de viviendas que planea el proyecto entre Roca y los ayuntamientos de Viladecans y Gavà "genera temor" desde su primera presentación pública. "Si se tuviera que levantar todas las tierras que hay debajo, puede dar miedo", recalcaron. Y es que "no se reciclaba nada".
Ante estos hechos denunciados y llevados a juicio, tanto los ex trabajadores de la fábrica Roca, como la Asociación de Víctimas del Amianto o el Col·lectiu Ronda, han tratado de informar a la ciudadanía y de informar a los ayuntamientos de que "se deben tomar las medidas necesarias" para asegurar que esas tierras están 100% libres de amianto.
Desde la Asociación recordaron que lanzaron un llamamiento a los responsables públicos y les instaron a que "deben hacer prospecciones antes, durante y después para garantizar que es un lugar libre de amianto". Documentos que a día de hoy, 7 años después, a 27 de mayo de 2026, no se han hecho públicos. Todo el mundo los da por supuestos, pero sin enseñar ni un solo documento que acredite su existencia y el contenido de los mismos.
"El riesgo es más grave y amplio de lo que creen las administraciones", afirmaron los ex trabajadores entonces. Y ponían de ejemplo el caso de un señor de Cerdanyola que salía a correr por la montaña al que le detectaron un cáncer de pleura. Tras varias indagaciones, detectaron que se debía a la inhalación de restos de amianto que se habían vertido por la montaña en la que salía a correr. "Nosotros lo llamamos el gran genocidio social y laboral de la historia de la humanidad", sentencian desde la asociación. Por eso, insisten en seguir alertando sobre los riesgos.
Roca Group siempre ha mantenido que nunca ha habido amianto en sus instalaciones, aunque las pruebas y los jueces, con sentencia han dicho lo contrario.
El directivo de la compañía, Miquel Ángel Munar, ha defendido durante la presentación del proyecto que esta transformación, la de Roca City permitirá regenerar un gran espacio industrial sin renunciar al papel económico que la empresa ha tenido históricamente en ambos municipios. De hecho, el nuevo barrio reservará cerca del 60% del techo urbanístico a actividad económica, oficinas y usos terciarios, con el objetivo de atraer nuevas empresas y generar empleo de calidad.
Patrimonio industrial, equipamientos y formación
El proyecto contempla la preservación de parte del patrimonio industrial ligado a la historia de Roca como la recuperación del antiguo edificio de oficinas de la compañía, que pasará a ser de titularidad pública y podrá destinarse a usos ciudadanos. Asimismo, una antigua nave industrial en Viladecans se transformará en un espacio para actividades docentes, culturales, administrativas o vinculadas a la investigación y la innovación. Es decir, el proyecto prevé desde su primera presentación que habrá un gran movimiento de gente paseando sobre este suelo industrial.
Desde el Área Metropolitana de Barcelona, el vicepresidente de políticas urbanísticas, Damià Calvet, ha señalado que este barrio representa “un ejemplo claro del urbanismo metropolitano del futuro”, basado en la convivencia "entre vivienda asequible, actividad económica y espacios verdes". Sin más.
La aprobación definitiva del planeamiento abre ahora la puerta al inicio de una transformación urbanística llamada a redefinir una de las zonas industriales más controvertidas del Baix Llobregat.
¿Alguien mostrará públicamente los informes técnicos que demuestren qué es lo que esconde realmente ese suelo industrial centenario?
Seguiremos informando...

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