Con Puigdemont "pasó lo que tenía que pasar"

Carmen P. Flores
Carmen P. Flores
Directora de Pressdigital

Directora de PressDigital

Roger torrent parlament 09032018


Al final, como decía un político gallego, "pasó lo que tenía que pasar". Una frase que define el final de una situación que se esperaba. Así ha ocurrido con la detención en tierras alemanas de Carles Puigdemont, después de su conferencia en Finlandia. Era cuestión de días que su detención se produjera, tras las euroorden dictada por el juez Llarena.


Sus actuaciones diarias, su recorrido por los países para seguir dando caña y denunciando la falta de democracia y su desconfianza hacia la justicia española, entre otras muchas cosas, no le iban a salir gratis. Lo mismo que a los otros huidos.


Puigdemont y sus compañeros han estado molestando constantemente no solo al Gobierno y a la justicia española, sino a buena parte de los países europeos que están de él hasta el gorro. Su plan de desestabilizar la UE es un pulso perdido, por mucho que lo intente.


Alemania no es Bruselas, sus leyes sí recogen, como se ha comprobado, las acusaciones que le imputa el magistrado del Tribunal Supremo. Este lunes se conocerá en qué plazo será extraditado a España, o por el contrario, una vez revisada la documentación facilitada por España, pueda quedar en libertad.


Nada más conocerse la noticia de la detención de Puigdemont hubo convocatoria de manifestaciones; la ANC y Òmnium por un lado, y por otro, los Comités en Defensa de la Republica (CDR). Una de las manifestaciones ha sido pacifica, en cambio otras, de pacificas no han tenido nada: enfrentamientos entre mossos y manifestantes, contendores quemados, cortes de carretera, objetos que volaban por los aires, en definitiva, altercados en las calles, vandalismo y crispación, heridos y detenidos. Eso es lo que algunos ya tenían diseñado. Se trata de calentar todavía más el ambiente.


La irresponsabilidad de los políticos independentistas ha llevado a esta situación. Lo han hecho mintiendo a sus seguidores, que se han creído el relato de Ítaca, cuando en realidad, como se está viendo, es el cuento de la lechera.


El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha comparecido con un discurso "institucional", que más bien parecía un discurso de partido y de defensa de una parte de la ciudadanía. Un presidente de partido, no de una institución. Ahora lo que toca es proponer a un nuevo candidato. ¿Qué va a suceder con la elección del nuevo candidato?, pues que ahora la CUP se sumará a la elección, lo mismo que  Catalunya en Comú, de Xavier Domènech. ¿Un gobierno de concentración independentista? Eso sí, si vuelven con la idea de proponer a alguno de los implicados, es seguir con el mismo mantra.


Los hay que insisten en la proclamación de la República, una locura si se acepta esta propuesta. La realidad es buscar una situación realista, práctica. Hay que reconocer que se ha entrado en otra situación, los líderes del procés están descabezados, hay que buscar a otros que lleven adelante el proyecto para formar un gobierno, para gobernar e intentar enderezar la situación que se está yendo de las manos. Los antisistemas han vuelto a las calles y si no se encuentra rápidamente una salida, esto puede convertirse en un infierno. Quizás es lo que quieren, pero estoy segura de que la mayoría de la ciudadanía no está por esa labor.


Mientras, TV3 -la televisión de los independentistas que pagamos todos- ha vuelto a hacer de la suyas, o mejor dicho, ha continuado haciendo lo de siempre, de panfleto ideológico del independentismo.


Las leyes están para respetarlas, si se consideran injustas se buscan consensos para cambiarlas. Saltárselas a la torera tiene consecuencias.


“Para ser libres hay que ser esclavos de la ley”, decía Marco Tulio Cicerón.



Artículo original publicado en catalunyapress.es 

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR COIGES GLOBAL BUSINESS SIGLO XXI SL
Mapa Web Aviso legal Cookies Consejo editorial