La tortuga Rotllà regresa al mar tras su recuperación en el CRAM de El Prat
Al Ayuntamiento de El Prat ha sido uno de los principales apoyos de la entidad para lograr la recuperación de la tortuga y también para que la ciudadanía pueda rastrear a la tortuga en su nueva etapa en el mar
La tortuga Rotllà, un ejemplar adulto de tortuga boba (Caretta caretta), ha vuelto al mar el martes por la tarde tras completar su recuperación en el Fundació CRAM, con sede en la playa de El Prat de Llobregat. Gracias a la colaboración del Ayuntamiento del Prat de Llobregat, la ciudadanía podrá seguir su recorrido por el Mediterráneo a través de un dispositivo satelital instalado en su caparazón, que permitirá obtener información clave para la conservación de tortugas marinas.
“Siempre es una buena noticia que la Fundación CRAM pueda participar con nostros en esta sesnibilización y esta educación ambiental en nuestra laya", ha destacado la alcaldesa, Alba Bou Jordà, durante el acto de liberación.
Rescatada en Les Cases d’Alcanar con una fractura en el caparazón
Rotllà, que comparte nombre con uno de los gigantes festivos de la ciudad, ingresó el pasado 27 de noviembre tras ser rescatada por el sector pesquero en Les Cases d’Alcanar. La tortuga, de aproximadamente 45 kilos, presentaba una fractura antigua en el caparazón y en el plastrón.
Después de varios meses de cuidados veterinarios y seguimiento especializado en el centro de recuperación del CRAM, el animal ha podido regresar a su hábitat natural.
El acto de liberación ha contado con la participación de niños y niñas de la ciudad que previamente habían participado en actividades educativas del CRAM. Durante la jornada, realizaron un taller práctico para aprender cómo se lleva a cabo el rescate de una tortuga marina, reforzando así el compromiso con la educación ambiental y la sensibilización sobre la protección del medio marino.
Seguimiento satelital para investigar migraciones y reproducción
El marcaje satelital de tortugas es una herramienta fundamental para la investigación científica y la protección de especies en peligro. El dispositivo instalado en Rotllà permitirá recopilar datos sobre:
- Sus rutas migratorias.
- Las zonas de alimentación.
- Las posibles áreas de reproducción.
Además de su valor científico, el seguimiento facilita la conexión con la ciudadanía, que podrá consultar el recorrido del animal a través de la web del CRAM.
Rotllà se suma así a Griselda, otra tortuga apadrinada por el Ayuntamiento que fue liberada el pasado mes de octubre y que ha llegado hasta las Azores, en pleno Atlántico. Ambas llevan el nombre de gigantes de la ciudad como símbolo del compromiso municipal con la protección de especies vulnerables.
El CRAM, referente en conservación y voluntariado ambiental
El Fundació CRAM, instalado en la playa del Prat desde 2010, trabaja en la protección del medio marino, el rescate de fauna marina y la investigación para la conservación de los ecosistemas.
A través de un convenio de colaboración con el Ayuntamiento, la entidad no solo impulsa la conservación de tortugas marinas, sino que también desarrolla numerosas acciones de sensibilización ambiental. Cada año ofrece un millar de plazas para actividades familiares de fin de semana, organiza visitas escolares con alumnado del municipio y acoge a estudiantes de ESO que realizan su servicio comunitario, además de personas voluntarias.

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