Laia Sanz arranca el Dakar 2026 con paso firme y grandes sensaciones en su debut con el Ebro Audax
La piloto de Corbera de Llobregat supera una primera etapa exigente y deja claro que la regularidad será su gran aliada en el rally más duro del mundo
El Dakar 2026 ya ha puesto a prueba a los pilotos desde el primer kilómetro y, entre los nombres propios de este arranque, destaca el de Laia Sanz. La piloto de Corbera de Llobregat ha completado la primera etapa del rally más exigente del planeta con un balance claramente positivo, firmando un inicio sólido y cargado de buenas sensaciones al volante del Ebro Audax, un vehículo fabricado en la Zona Franca de Barcelona.
La jornada inaugural no ha sido sencilla. Ha sido una etapa marcada por la incertidumbre, los cambios de ritmo y las decisiones estratégicas, en la que la experiencia y la inteligencia en carrera han resultado tan determinantes como la velocidad pura. En ese contexto, Laia Sanz ha sabido gestionar cada tramo con cabeza, priorizando la adaptación al coche y evitando errores que pudieran hipotecar el desarrollo del rally en sus primeras jornadas.
Estrategia, adaptación y lectura de carrera
Tras los primeros kilómetros de la especial, la catalana se movía más allá de las primeras posiciones, cayendo ligeramente por encima del top 20, aunque siempre manteniéndose a una distancia razonable de la cabeza de carrera. Con el paso de los kilómetros, Sanz logró estabilizar su ritmo y volver a situarse alrededor de la vigésima posición, demostrando una progresiva adaptación al comportamiento del coche en condiciones reales de competición.
Sin embargo, a partir del kilómetro 180, la etapa volvió a girar. La aparición de dificultades técnicas y un contratiempo en forma de pinchazo provocaron que la piloto perdiera varias posiciones en el tramo final. Finalmente, Laia Sanz cruzó la meta en la 26ª posición, a 16 minutos y 26 segundos del ganador de la especial, Guillaume De Mévius, tiempo que incluye una sanción de dos minutos para el vencedor.
Un primer día que deja un mensaje claro
Más allá de la clasificación, el mensaje que deja esta primera etapa es positivo. La propia Laia Sanz valoró el estreno con prudencia y optimismo, subrayando la importancia de haber superado el primer día sin sobresaltos mayores y manteniendo una estrategia coherente con el planteamiento general del equipo.
«Un día positivo, primera toma de contacto. Hemos tenido un pinchazo, aunque la estrategia era no correr en las piedras, hemos pinchado. Un poco cuestión de suerte, pero contenta de haber pasado esta primera etapa, estamos en una buena posición para mañana. Creo que nuestra mentalidad es seguir así, porque habrá días para correr mucho más», explicó la piloto catalana tras finalizar la especial.
Unas palabras que reflejan a la perfección el enfoque con el que Sanz afronta este Dakar: paciencia, regularidad y visión a largo plazo.

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