El presidente Sánchez debería saber que “quien con niñas se acuesta…."

Carmen P. Flores
Carmen P. Flores
Directora de Pressdigital

Directora de PressDigital

Se han cumplido cuatro años de la moción de censura presentada por el PSOE al gobierno de Mariano Rajoy que le llevó a la Moncloa. Un aniversario con dos partes diferenciadas: el primer Gobierno, solo con socialistas, con ayudas externas de los partidos que habían dado soporte a la moción. 


No lo tuvo fácil el Ejecutivo de Pedro Sánchez, pese a ello, en 2019 se aprobaron los primeros presupuestos socialistas. La debilidad era patente y como hicieran sus antecesores, el nuevo presidente tiró de los Decretos Ley para sacar adelante algunas de sus propuestas que sabían no iban a contar con el respaldo en el Congreso. Pese a las dificultades, en salieron adelante con ilusión y tenacidad.


En las elecciones del 2020, los socialistas obtuvieron un “resultado” insuficiente para gobernar en solitario. Ello los llevó a un pacto con Podemos, ante el asombro y preocupación de muchos, por varias y diferentes razones. Entre ellas las palabras de Sánchez en campaña electoral en la que dijo: “No pactaremos con el populismo ni antes ni durante ni después”, para rematar con que “no dormiría tranquilo con el ofrecimiento de Podemos”. Hasta tres veces negó un posible pacto. Las palabras se las suele llevar el viento y en esta ocasión también. Así que eso de que “las personas son sus principios” es una quimera para algunos - quizás muchos- y el PSOE de Pedro Sánchez se tragó sus palabras.


Dice un refrán popular que “quien con niños/as se acuesta orinado se levanta”. Eso es lo que ha ocurrido en estos dos años intensos de gobierno de coalición, donde los “salvadores” de la política y de las “pluri Españas” no han dejado de hacer de las suyas: son gobierno para sacar tajada y a la vez oposición para lo que les interesa de cara a la galería. Sus vidas han cambiado, han dejado de pertenecer a la “clase obrera” para adaptarse, y de qué manera, a los privilegios de lo que ellos denominaban la casta, por cierto, borrada ya de su discurso populista.


En estos dos años, las desavenencias entre las dos partes del gobierno han sido constantes y seguirán siendo cada vez mayores conforme se acerquen las elecciones, si es que aguantan dos años más. La penúltima azaña, las discrepancias entorno a la celebración de la reunión de la OTAN en Madrid que tendrá lugar a finales de este mes. Las podemitas, Belarra y Montero - dos ministras - han vuelto a saltarse la responsabilidad de formar parte de un gobierno, y critican la reunión. como si fueran la oposición. Menos mal que Yolanda Díaz y Alberto Garzón se han desmarcado del dúo “las protegidas” de Pablo Iglesias y les ha venido el sentido “de responsabilidad” que deben tener los miembros de un gobierno. 


Es una situación grave que genera más desconfianza en los gobiernos extranjeros que no han visto nunca con buenos ojos que Podemos forme parte del Ejecutivo dadas sus vinculaciones con regímenes autoritarios, como es bien sabido.


Así que, con este panorama, cuatro años son mucho teniendo en cuenta que la mitad han sido un sinvivir para el PSOE pensando en la siguiente que les van hacer las niñas Podemitas. El presidente Franklin dijo: “Si haces lo que no debes, deberás sufrir lo que no mereces”. Pues eso.

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
redaccio@vilapress.cat
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL - Contratación publicidad
Aviso legal Cookies Consejo editorial
AMIC CLABE