Mucho ruso en Rusia, muy buena la ensaladilla rusa

Carmen P. Flores
Carmen P. Flores
Directora de Pressdigital

Directora de PressDigital

Las comisiones suelen ser un arma de doble filo sobre todo para los que están implicados y quieren aparentar que ellos no tienen nada que ver, o que desean dar carpetazo al problema. Hay otros casos que suelen pedir comisiones para  los demás , pero se niegan a realizarlas cuando les afecta directamente. Es la llamada ley del embudo, que define muy bien a sus autores.


Mientras partidos independentistas, podemitas y sus compañeros, los comunes de Colau, no dejan de reclamar una comisión específica en el Congreso para esclarecer las escuchas del programa Pegasus Y no están dispuestos a renunciar a la “presa” que significa desviar la atención de otros temas más importantes. Decía Jaime Balmes que “el hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a otros”.


Mientras los ataques más feroces vienen de los políticos espiados implicados en “el procés”, encabezados por Carles Puigdemont - que está desatado, debe aburrirse mucho- salta la información ya conocida, pero más ampliada, y no es una noticia falta, de las relaciones del independentismo con el país que goza de una amplia democracia, que es Rusia. 


Hay informaciones que así lo certifican, pero no solo eso, sino que unos de su artífices, Victor Terradellas y exresponsable de Relaciones Internacionales de CDC y presidente de la Fundación Catmon y personaje muy amante de “la ensaladilla rusa, o quizás del caviar, confirmaba en una entrevista en la radio del conde que a finales de octubre del 2017 se produjeron dos reuniones de Puigdemont con personas relacionadas con el Kremlin. 


En la primera de ellas, celebrada en la residencia oficial del presidente catalán - conocida como la Casa dels Canonges- participaron el propio Puigdemont, Terradellas, un supuesto general ruso y un catalán con vínculos con Rusia. En ese encuentro secreto, pero en un edificio oficial, Tarradellas ha explicado en esa entrevista que allí se habló de soldados, de un supuesto apoyo militar a Catalunya en caso de independencia e incluso de la presencia de miles de soldados rusos y mucho dinero para apoyar la “independencia”. Según el entrevistado, Puigdemont “dijo que si se quería hacer, que se hiciera. Supongo que encantado, como todos nosotros", afirma Terradellas.


Lo que ha explicado el gran estratega, diplomático y ejecutivo Terradellas, que una de esas reuniones, entrevistas y otras fechorías, se han realizado en la sede del Gobierno catalán, representante del Estado en Catalunya, con la deslealtad manifiesta, y no ha sucedido nada, ni nadie se ha rasgado las vestiduras. Porque es algo normal, sin mala idea, un juego de niños. 


La pregunta ahora es: ¿Por qué el Parlamento Catalán, los partidos, no ha pedido que se constituya una comisión para investigar “la trama rusa''? Se lo pueden imaginar. Hay que recordar que no hace tantos días los partidos independentistas en el parlamento han rechazado que se constituya una comisión que estudiara las escuchas que se han hecho en Catalunya a políticos y periodistas. El rodillo ‘indepe’ rechazó la petición realizada por todos los partidos constitucionalistas. ¿Por qué no lo consintieron? Sencillamente porque igual lo que puedan aportar las conclusiones no les interesa, y más de uno puedan salir salpicado.


Es del género idiota pensar que el interés de la Rusia democrática y pacifista de Putin en apoyar la independencia era gratuito y que lo hacia por la gran simpatía que le inspiraban sus dirigentes, La intención del nuevo zar, no era ni es otra que la desestabilizar la Unión Europa. Es decir, meter un torpedo en España, con repercusión en otros países.


Con todo lo que han hecho los cerebros pensantes del independentismo, que sigan con el mantra empleando dinero público para temas partidistas y que sigan pidiendo responsabilidades a otros sin que ellos expliquen sus andanzas rusas, es tomar por idiotas a la ciudadanía, es pasarse veinte pueblos. La transparencia que piden a los demás, hay que practicarla con lo propios, porque al final idiotas es cierto que hay unos cuantos, pero todos no.


El gran humorista Eugenio, en uno de sus memorables monólogos, le preguntaba a una persona de donde era, este le respondió que ruso, a lo que el humorista respondió “Ruso, tela marinera, cosa extraña Rusia, cosa curiosa Rusia... mucho ruso en Rusia, muy buena la ensaladilla rusa, emocionante la montaña rusa. ¿De qué parte de Rusia es “usté”?

- Yo soy de la estepa.

- Mu buenos los polvorones, mu buenos los polvorones”. Pues eso.

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
redaccio@vilapress.cat
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL - Contratación publicidad
Aviso legal Cookies Consejo editorial
AMIC CLABE