Con la intervención ya concluida, el paso peatonal por el camino de enlace ha quedado totalmente normalizado. La actuación se ha llevado a cabo siguiendo el proyecto técnico redactado por la Diputación de Barcelona, solicitado por el Ayuntamiento el año pasado tras detectarse grietas en la roca y desprendimientos de piedras, especialmente en días de lluvia.
Las obras, que durarán unas dos semanas, buscan estabilizar el talud de acceso al Taió para evitar nuevos desprendimientos y mejorar la seguridad del camino de enlace.
La actuación permitirá resolver el problema detectado en la parte baja del vial y evitar que los desprendimientos afecten a la calzada
