La mujer, de 53 años, había denunciado un hurto en su tienda y al ver que la aseguradora no cubren los robos cambió su declaración y dijo a los Mossos que se trataba de un robo con violencia.
Las gestiones realizadas con las compañías de seguros demostraron que ya habían indemnizado a la víctima en dos ocasiones. El objetivo de las denuncias falsas es cobrar de las aseguradoras.
Los agentes han detenido ya a tres miembros de la trama y hay tres órdenes de detención de entre los siete que están siendo investigados.
El hombre pretendía comprar inmuebles o productos de un elevado precio para dar el 'cambiazo' y pagar con dinero falso.
Un farmacéutico de Reus y su hermano usaban el local para preparar pedidos, falsificar firmas de médicos y modificar recetas.
El hombre ofrecía servicios para curar el mal de ojo, la infertilidad y la inestabilidad emocional, pero todo era una farsa para robar a sus clientes.
