La iniciativa se materializa en una serie de fotomontajes digitales instalados en balcones y fachadas, gracias a la colaboración de vecinos y vecinas que han cedido sus hogares como soporte para las imágenes.
Los vecinos de Sant Joan Despí aledaños al campo vivieron una auténtica locura con gente tratando de colarse en sus casa y ofreciendo hasta 500 euros por un sitio en sus balcones
