Las espadas en los museos, y algunos políticos a su casa

Carmen P. Flores
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Directora de Pressdigital

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A lo largo de los años, para la defensa de los enemigos, tribus y animales, las armas utilizadas por los hombres para esos menesteres se fueron perfeccionando. De esa primera que utilizó el ser humano, la piedra, hasta llegar a la espada, que fue un instrumento clave de defensa  y ocupación de territorios, caídas de civilizaciones y aparición de otras más poderosas. La espada ha llegado hasta a servir de defensa del honor de algunas personas. Esas etapas han pasado a la historia y el desarrollo de la civilización ha traído también la  “evolución” de nuevas armas de aniquilación - ¿Defensa?- del ser humano, no es broma.

 

El Rey Felipe VI saluda al recién investido presidente de Colombia, Gustavo Petro
El Rey Felipe VI saluda al recién investido Presidente de Colombia, Gustavo Petro


Así que la realidad y la fantasía de algunas de las historias de las espadas más famosas de la historia se entremezclan: la mítica Excalibur, del Rey Arturo; Joyeuse de Carlomagno, que sirvió para unificar la mayor parte de la Europa Occidental ; la Misericordia; la espada de los Reyes Católicos; la espada de Cortés; la espada de Boabdil ,el mejor y más rico ejemplar de las escasas espadas cortesanas nazaríes, denominadas como “jinetas”;  Colada y  Tizona, las dos espadas más famosas del Cid. Podríamos seguir hablando de estas armas. Algunas de ellas, como hemos visto, han pasado a ser mitos de sus dueños , pero no es el fin de este artículo.


Estos días, la espada de Simón Bolívar ha vuelto a ser protagonista durante la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro, economista de profesión que en su juventud y militante del grupo guerrillero M-19 . Cuando al paso de la famosa espada - que no estaba previsto en el programa protocolario- el Rey Felipe VI no se levantó, la polémica sí se levantó, curiosamente en España, y no en Colombia. Fueron los de Podemos, la ministra Belarra y el diputado Echenique, que se escandalizaron de que el Rey no se levantara y le pidieron enérgicamente que pidiera perdón, faltaría más. Como no hay temas importantes en este país, buscaron la excusa para cargar una vez más contra la monarquía española en esa campaña que han iniciado hace ya un tiempo. Pero se olvidaron de varias cosas: que el presidente de Argentina - amigo de los podemitas- tampoco se levantó al paso de la espada, que hay que recordar que no es un símbolo del  país, sino más un tema más sentimental y a nadie se le ocurre utilizar una espada histórica en un acto de toma de posesión de un presidente. Ni siquiera Petro se ha sentido molesto, pero los podemitas y Gabriel Rufián de ERC, han tenido que meter cuchara, faltaría más, ellos son más papistas que el papa, que se dice.


Las espadas deben estar expuestas en los museos para ser contempladas por aquellas personas que lo deseen, y que interpreten la historia como quieran, porque al final no dejan de ser instrumentos que han matado a personas. Es muy fácil analizar hechos históricos  con  la mirada del siglo XXI, que seguro nos equivocamos. 


Belarra, Echenique, Rufián y compañía  son tan puros , tan ejemplares, ecuánimes y sin  intereses políticos de por medio que se atreven a criticar a todo lo quieran, son los intocables y respetuosos con el jefe del Estado.


El Rey Felipe VI ha cumplido con su obligación de asistir a la toma de posesión del presidente de Colombia, y a nadie en España se le ocurriría poner la espada de los Reyes Católicos o del Cid en un acto para que sea homenajeada. Dejemos ya de tanta majadería y hay problemas en el país lo suficientemente impotente como para distraer al personal en estas memeces. Ya sabemos que el país está en campaña electoral permanente, y cualquier ocasión es buena para sacar provecho.
 

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