Una concejala de ERC de El Prat sueña con que en los colegios se hable "solo un 25% de castellano"
ERC defiende el catalán como única lengua vehicular, mientras Vox y PP califican la propuesta de “inaceptable” e “ilegal”
El último Pleno Municipal del Ayuntamiento del Prat de Llobregat estuvo marcado por un intenso debate político en torno a la lengua vehicular en los centros educativos. La discusión, que se produjo en el marco de una moción presentada por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), evidenció la profunda división entre los grupos municipales sobre el modelo lingüístico en la escuela catalana.
El punto más controvertido surgió a raíz de la Moción de apoyo a las movilizaciones generales de los docentes del sector público, donde ERC incluyó la exigencia al Govern y al Departament d’Educació de garantizar el uso del catalán como única lengua vehicular en los centros educativos. La inclusión de esta propuesta generó un enfrentamiento directo con Vox y con el Partido Popular, elevando el tono y la tensión en la Sala de Plenos.
El punto que encendió el debate
La moción, defendida por la regidora Mica Blázquez (ERC), no logró sumar apoyos suficientes y provocó una respuesta inmediata de los grupos contrarios. Desde Vox, el regidor Rafael Millán calificó la propuesta como “inaceptable” por saltarse la “democracia, convivencia y derechos”. En su intervención, rechazó frontalmente la medida, sosteniendo que imponer una sola lengua no contribuiría a mejorar la calidad educativa, sino que serviría como herramienta para “politizar y discriminar”.
El Partido Popular, por su parte, también expresó su oposición. En palabras del regidor Miguel Ángel Ochoa manifestó el respaldo de su formación a las reivindicaciones del profesorado, pero consideró que el punto relativo a la lengua vehicular resultaba “ilegal” en lo referente a la obligatoriedad del catalán como única lengua de enseñanza.
La réplica de ERC: “perderemos el catalán”
Tras las críticas de ambos partidos, la regidora de ERC respondió con contundencia. Blázquez aseguró que tanto PP como Vox desconocen la realidad cotidiana de los centros educativos, afirmando que “en los colegios no se habla catalán”. Desde su experiencia como docente, defendió su posicionamiento con una declaración directa: “ojalá en los colegios solo se hablase catalán”.
En su intervención también hizo referencia al regidor de Vox, señalando que si únicamente se utilizase un 25% de castellano en los centros haría “el pino puente”. Finalmente, insistió en que el uso mayoritario del castellano en las aulas pone en riesgo la continuidad del catalán y advirtió que, de no adoptarse medidas, “perderemos el catalán”, asegurando que es la lengua menos habladas de las dos.
Un debate que trasciende el ámbito municipal
La discusión vivida en el Prat no es un hecho aislado, sino que forma parte de un debate más amplio que atraviesa la política y sociedad catalana en torno al modelo lingüístico en la educación desde hace algunos años atrás. Mientras algunos sectores defienden la inmersión en catalán como herramienta de cohesión y protección de una lengua minoritaria, otros reivindican un modelo bilingüe con mayor presencia del castellano en las aulas.
Clima político tenso en la Sala de Plenos
El intercambio de argumentos dejó patente la polarización existente entre los grupos municipales. Más allá del resultado de la votación, el episodio refleja cómo la cuestión de la vehiculización lingüística continúa siendo uno de los temas más sensibles en la política local y autonómica.
El Pleno concluyó sin consenso sobre el punto más polémico de la moción, pero con una evidencia clara: la lengua sigue siendo un eje central de confrontación política también en el ámbito municipal, donde las decisiones educativas tienen un impacto directo en las familias y en el día a día de los centros escolares.

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