Un lotero del Prat reparte siete décimos del primer premio de ‘El Niño’ y gestiona tres devoluciones
Una administración de El Prat de Llobregat distribuye siete décimos del primer premio 6.703 del Sorteo Extraordinario de ‘El Niño’, premiado con 200.000 euros por cada billete, y devuelve tres no vendidos, repartiendo parte de la fortuna entre vecinos del municipio.
El Sorteo Extraordinario de ‘El Niño’ trae ilusión y dinamiza la actividad de administraciones de toda Catalunya, y en El Prat de Llobregat se vive una jornada de alegría, gestiones y pequeñas decisiones que muestran cómo el azar impacta de manera directa en la vida de los ciudadanos y en la economía local.
Una administración protagonista en el Prat
La administración número 2, situada en la avenida Virgen Montserrat 133, se convierte en epicentro de la distribución del primer premio del sorteo, el número 6.703. En esta ocasión, Santiago Martín, el responsable del establecimiento, reparte siete décimos entre su clientela habitual, y devuelve tres que no habían sido adquiridos, asegurando la correcta gestión del premio.
“Teníamos una serie completa del número premiado, del que hemos vendido tres a través de la web y cuatro por ventanilla”, explica Martín, que ya repartió un quinto premio en la Lotería de Navidad de 2025, lo que refuerza la trayectoria de la administración en la gestión de premios destacados.
Devoluciones y reparto del premio
El manejo de los décimos no vendidos genera un proceso adicional: la administración devuelve tres boletos que no habían encontrado comprador. Santiago Martín comenta al respecto: “Teníamos otros tres colgados de última hora, pero nadie los quería y los tuvimos que devolver”.
Aunque la cantidad de billetes premiados es limitada, el impacto sobre los afortunados es significativo, y la distribución permite repartir parte de la fortuna dentro de la comunidad local, un gesto que genera satisfacción entre vecinos y clientes habituales.
La emoción de repartir el primer premio
El lotero destaca la mezcla de alegría y responsabilidad que implica repartir premios de esta magnitud. “Es una alegría poder repartir parte del premio, pero también es una lástima porque ha sido poco y ha tocado a poca gente”, asegura, reflejando la doble sensación que genera un premio elevado pero limitado en participación.
El caso del Prat ejemplifica cómo las administraciones locales funcionan como puntos neurálgicos para la economía del azar, combinando operaciones presenciales y digitales para asegurar la cobertura de la demanda y la correcta entrega de los premios.
Un impacto que trasciende la administración
El reparto de premios no solo afecta a quienes adquieren los décimos, sino que también genera un efecto económico y social en el municipio. Vecinos y comerciantes perciben la repercusión directa de la fortuna distribuida, mientras que la administración fortalece su reputación y credibilidad al gestionar de manera transparente tanto las ventas como las devoluciones.
La experiencia de Santiago Martín y su equipo demuestra la importancia de la profesionalidad y la atención al cliente en momentos de gran afluencia de jugadores, consolidando a la administración número 2 como un referente en Catalunya en la gestión de premios destacados de la Lotería.

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