El nuevo plan INUNCAT sitúa a todo el Baix Llobregat en alerta permanente por riesgo de inundaciones
La comarca pasa a tener el 100% de su territorio afectado por obligaciones o recomendaciones en materia de protección civil frente a las inundaciones.
La reciente aprobación del nuevo Plan especial de emergencias por inundaciones en Catalunya (INUNCAT) marca un antes y un después en la gestión del riesgo en el Baix Llobregat. La actualización del plan deja a la totalidad de la comarca en situación de alerta. Cambios sustanciales que incluyen a las 30 localidades en la obligación o recomendación de incorporar un programa de actuación ante el riesgo de inundaciones dentro de su planificación de protección civil. Una decisión que viene desde la Generalitat en respuesta a un escenario cada vez más complejo, condicionado por el impacto directo del cambio climático y por el aumento de los episodios meteorológicos extremos registrados en los últimos años.
Las inundaciones ya no son un fenómeno puntual en la comarca. En los últimos meses, varios municipios del Baix Llobregat han vivido situaciones inéditas, con polígonos industriales anegados, centros comerciales parcialmente inoperativos y ríos y rieras al límite del desbordamiento. Este contexto ha llevado al Govern a actuar con urgencia en el refuerzo de los mecanismos de previsión y respuesta, adaptando el INUNCAT a una realidad de mayor vulnerabilidad territorial.
Un nuevo mapa de riesgo para todos los municipios
Con la entrada en vigor del nuevo plan, el Baix Llobregat se enfrenta a una redistribución de responsabilidades. De los 30 municipios que integran la comarca, 28 pasan a estar obligados a disponer de un Plan de Actuación Municipal (PAM) por riesgo de inundaciones, mientras que los dos restantes quedan bajo recomendación. Este cambio convierte a la comarca en una de las más expuestas de Catalunya desde el punto de vista de la prevención.
Para establecer estas obligaciones y recomendaciones, el Govern ha aplicado un índice de riesgo de inundación específico para cada municipio, analizando individualmente cada uno, diferenciando entre riesgo bajo, moderado, alto y muy alto. El análisis ha tenido en cuenta múltiples tipologías de inundación, incluyendo desbordamientos fluviales, dinámicas torrenciales, inundaciones marítimas, inundaciones pluviales y posibles fallos graves en presas o balsas, todo ello ajustado al actual contexto climático.
A partir de estos criterios, se ha determinado que los municipios con riesgo alto o muy alto estén obligados a incorporar este riesgo en su planificación municipal, mientras que aquellos con riesgo bajo o moderado reciben una recomendación formal para hacerlo.
Municipios obligados, recomendados y cambios relevantes
La última actualización del INUNCAT mantiene la obligación de disponer de un PAM para 28 municipios del Baix Llobregat: Abrera, Begues, Castelldefels, Castellví de Rosanes, Cervelló, Collbató, Corbera de Llobregat, Cornellà de Llobregat, El Papiol, El Prat de Llobregat, Esparreguera, Gavà, La Palma de Cervelló, Martorell, Molins de Rei, Olesa de Montserrat, Pallejà, Sant Andreu de la Barca, Sant Boi de Llobregat, Sant Esteve Sesrovires, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Just Desvern, Sant Vicenç dels Horts, Santa Coloma de Cervelló y Viladecans.
Además, Sant Climent de Llobregat y Vallirana pasan de estar recomendados a obligados, como consecuencia del incremento del nivel de peligro detectado. En sentido contrario, Esplugues de Llobregat deja de estar obligada y pasa a la categoría de recomendada, mientras que Torrelles de Llobregat, que no tenía indicación previa, entra ahora dentro de los municipios recomendados.
Qué implica disponer de un Plan de Actuación Municipal (PAM)
El principal efecto de esta actualización es la obligación o recomendación de contar con un PAM, un documento que define cómo debe actuar cada municipio ante un episodio de inundación. El plan recoge la estructura organizativa, los recursos disponibles (propios o externos) y los protocolos de actuación ante situaciones de riesgo o emergencia.
Los municipios que pasan a estar obligados disponen de un plazo de un año para adaptarse a la nueva normativa y aprobar su plan.
En caso de riesgo grave o emergencia, los ayuntamientos deben activar el PAM, informar y alertar a la población, difundir las medidas de autoprotección y aplicar todas las acciones preventivas necesarias para proteger a la ciudadanía.
Un territorio más expuesto, una planificación más necesaria
Las características geográficas del Baix Llobregat, combinadas con la creciente intensidad de los fenómenos meteorológicos, han situado a la comarca en el 'ojo del huracán' con un escenario de alta exposición a las inundaciones. Con esta actualización del INUNCAT, el Govern refuerza la capacidad de anticipar e incrementa la preparación de la respuesta local ante ciertas situaciones. Una aprobación que asume que la prevención y la planificación de la protección civil no es una opción, sino una necesidad estructural.
El nuevo marco obliga a los municipios a adaptarse a una realidad climática cambiante y a integrar la gestión del riesgo como una pieza central de la política local, en una comarca que deberá convivir, cada vez más, con episodios de lluvia intensa y escenarios de emergencia.

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