La Navidad más cara de la historia: cuánto nos ha costado celebrar las fiestas en el Baix Llobregat por persona
El aumento del coste de vida dispara el gasto navideño y sitúa al territorio por encima de la media estatal
Una vez acabadas las fiestas, llega la temida cuesta de enero. Ese fenómeno económico que atiza a tantas personas al inicio del año nuevo, después de los gastos que supone el mes de diciembre. Tradiciones que cuestan dinero y son, en muchos casos, un esfuerzo extra una vez que se apagan las luces navideñas. Las cifras de este último periodo confirman una sensación ampliamente compartida: celebrar la Navidad es cada vez más caro. La reciente época navideña ha batido récords, donde el desembolso medio por persona en el Baix Llobregat ha alcanzado niveles nunca antes vistos, consolidándose como uno de los más elevados de la historia y situándose claramente por encima de la media española.
Un incremento que nada tiene que ver con un mayor despilfarro, sino al encarecimiento generalizado del coste de vida, que ha afectado de lleno a los elementos básicos de cualquier celebración navideña: regalos, alimentación, viajes y ocio. Si a ello, se suma el deseo de los encuentros familiares y las esperadas reuniones con amigos queda un nivel de gasto de varios cientos de euros.
El gasto medio por persona sigue creciendo
Según los datos recopilados por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el gasto medio proyectado en el territorio para el conjunto de celebraciones navideñas, donde se incluye Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Reyes, se ha situado en 795 euros por persona durante el 2025/2026. Esta cifra supone un incremento aproximado del 3,2% respecto al año anterior, confirmando una tendencia al alza que se viene repitiendo en los últimos ejercicios.
El informe de la OCU pone de relieve que el territorio no solo mantiene un nivel de gasto superior al conjunto del Estado, sino que consolida una trayectoria ascendente en lo que se refiere a la inflación. En términos prácticos, los hogares gastan más dinero para mantener un volumen de consumo similar al de años anteriores, sin que ello implique necesariamente un aumento en la cantidad de compras.
Inflación y tradiciones: las claves del aumento
Una de las conclusiones más relevantes del análisis es que el incremento del gasto no responde tanto a un mayor impulso consumista como al aumento del precio medio de los productos y servicios. Los regalos, los alimentos propios de las comidas festivas y los costes asociados a la restauración y al ocio han subido de forma notable, obligando a las familias a destinar más recursos para mantener vivas las tradiciones navideñas.
En este contexto, la Navidad sigue siendo un tiempo donde las prioridades emocionales y sociales pesan más que la contención del gasto, especialmente en Catalunya donde las celebraciones familiares suman un fuerte arraigo cultural si sumamos el día de Sant Esteve.
¿En qué se gasta el dinero durante las Navidades?
El presupuesto navideño se concentra principalmente en cuatro grandes ámbitos, con una clara supremacía del gasto en regalos y alimentación, que se llevan una buena parte del desembolso total.
El mayor trozo de pastel se destina a los regalos, con una media de 370 euros por persona. Dentro de esta partida, destaca el peso específico de la noche de Reyes, que concentra un gasto medio de 192 euros, ligeramente superior al destinado en Nochebuena, que se sitúa en 178 euros.
La alimentación ocupa el segundo gran mordisco, superando también la media estatal. Las comidas familiares de Navidad, Sant Esteve y Fin de Año continúan siendo una tradición vital de las fiestas, lo que se traduce en una inversión significativa en productos algo más gourmet y celebraciones alrededor de la mesa.
Viajes, lotería y decoración completan el presupuesto
Más allá de los regalos y la comida, el informe refleja el turismo y las escapadas como la tercera partida donde más dinero se destina, con una media de 117 euros por persona destinada a viajes, tanto dentro como fuera del territorio.
La lotería mantiene su papel simbólico y emocional dentro de las Navidades, con un gasto medio de 73 euros, mientras que la decoración del hogar cierra el listado de partidas con una inversión aproximada de 31 euros, destinada a adornos, iluminación y elementos tradicionales.
Un esfuerzo económico que deja huella
El balance final deja claro que las Navidades de 2025/2026 han supuesto un esfuerzo económico considerable para las familias catalanas, marcado por el aumento de precios y por la voluntad de mantener vivas las tradiciones. Un peaje emocional que deja claro que todavía se sigue priorizando los encuentros familiares pese al encarecimiento récord de la vida. Con las fiestas ya atrás, el reto para muchos hogares será ahora recuperarse de la resaca económica, tras unas Navidades que, una vez más, han dejado huella tanto en la memoria como en el bolsillo.

Escribe tu comentario