El alcalde y el concejal de Movilidad informaron a los usuarios y usuarias de Monbús de los ajustes realizados por la Generalitat - Ayuntamiento de Olesa
El servicio de autobús de la línea Manresa-Olesa-Barcelona vuelve a estar en el punto de mira. El Ayuntamiento de Olesa de Montserrat ha informado a los usuarios de los ajustes de horarios y frecuencias aplicados por la Generalitat de Catalunya tras las numerosas quejas vecinales sobre el servicio operado por Monbus.
Los cambios llegan después de reuniones entre el consistorio y la administración autonómica, responsable del servicio. Este miércoles por la tarde, el alcalde Marc Serradó y el primer teniente de alcalde y concejal de Movilidad, Jordi Parent, explicaron las novedades en un encuentro con usuarios en el auditorio de la Casa de Cultura.
Más expediciones… pero menos que antes
El nuevo contrato con Monbus se renovó a principios de año y, sobre el papel, incorporaba mejoras:
Incremento de expediciones (de 36 por sentido a 50).
Nueva flota de autobuses híbridos.
Aplicación móvil con información en tiempo real y geolocalización.
Tras las reclamaciones, la Generalitat ha añadido tres expediciones más hasta el centro de Barcelona (Gran Via), alcanzando las 25. Sin embargo, la cifra sigue por debajo de las 29 que existían anteriormente.
“El recorte de autobuses con llegada y salida desde el centro de Barcelona fue importante. La Generalitat se comprometió a resolverlo, pero la propuesta aún se queda corta”, lamentó el alcalde Marc Serradó.
Retrasos, buses llenos y usuarios en tierra
Las principales quejas continúan siendo la baja frecuencia en determinadas franjas, la reducción de expediciones directas y el incumplimiento de horarios.
Según explicó Jordi Parent, “es incomprensible que cada día haya usuarios que no sepan si podrán coger el autobús”. Hay expediciones que salen de Olesa insuficientes para cubrir la demanda y otras que llegan desde Manresa ya completas, dejando pasajeros sin plaza en horas punta.
Los asistentes a la reunión también denunciaron problemas de seguridad, con pasajeros obligados a viajar de pie en trayectos interurbanos, además de franjas horarias con buses prácticamente vacíos y otras completamente saturadas.
“La decepción con la nueva licitación es muy grande. La Generalitat debe dimensionar un servicio que no está funcionando bien”, añadió Serradó.
Falta de información en tiempo real
Otro de los puntos críticos es la información deficiente. Ni la web ni la app informan con fiabilidad sobre retrasos, cancelaciones o incidencias.
“No informar de estos retrasos o suspensiones, además de un incumplimiento flagrante del contrato, deja al usuario en una situación de indefensión e inseguridad”, subrayó Parent.
El Ayuntamiento recordó que el contrato contempla como infracción grave la falta de información en tiempo real, una de las incidencias más repetidas según el consistorio.
208 quejas formales y más reuniones previstas
Desde el inicio del nuevo contrato, el Ayuntamiento de Olesa ha recibido 208 quejas a través de su canal específico de recogida de incidencias, todas trasladadas a la Direcció General de Transports i Mobilitat.
El consistorio anima a los usuarios afectados a seguir presentando reclamaciones de cara a la próxima reunión con la Generalitat, prevista para el 18 de marzo.
Mientras tanto, el malestar crece entre los vecinos que dependen a diario del bus interurbano para desplazarse a Barcelona y temen que las mejoras prometidas sigan sin traducirse en un servicio eficiente y fiable.
Los vecinos muestran su descontento
En el encuentro de usuarios, los vecinos mostraron su descontento por el servicio actual de autobuses en el municipio: "tenemos que ir a Esparreguera o Abrera para poder volver a casa", explicaba una de las vecinas en la reunión, a lo que Jordi Parent ha respondido que "pese a poner un autobús nuevo, tenemos uno menos de los que teníamos en ese horario".
Otro de los vecino planteaba que el consistorio se reuna directamente con la consellera Sílvia Paneque, a lo que el alcalde ha respondido que pese a pedirla "se nos derivará a la Directora General".
Otra de las usuarios mostraba su descontento por los horarios y retrasos: "llegabas a las siete y ahora llegas a y cuarenta y si va bien a y veinte". El alcalde responde calificando esta gestión de Monbus como "una profecía autocompletada", a lo que explica que "si se ponen autobuses que no hacen falta ya tengo el argumento para retirarlos después".
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