El Baix Llobregat, en el epicentro del caos ferroviario: sus dos líneas entre las más castigadas de Rodalies
Más de 140.000 minutos de retrasos en Catalunya evidencian un año complicado para la red ferroviaria, con especial impacto en las líneas que atraviesan el Baix Llobregat
La red ferroviaria de Catalunya vivió en 2025 uno de sus años más difíciles en términos de funcionamiento. Los trenes de Rodalies y Regionales acumularon al menos 140.000 minutos de retrasos, una cifra que equivale a cerca de 2.300 horas o más de 100 días completos de demoras si se suman todos los incidentes registrados a lo largo del año.
Según datos del Departament de Territori de la Generalitat de Catalunya, antes incluso del caos ferroviario vivido en los últimos meses, el sistema ya presentaba problemas recurrentes: hubo incidencias en el 60% de los días analizados de 2025. Es decir, en seis de cada diez jornadas los trenes no funcionaron con normalidad.
Aunque estas cifras corresponden al conjunto de la red catalana, las líneas que atraviesan el Baix Llobregat, uno de los principales corredores ferroviarios del área metropolitana, se vieron especialmente afectadas por los retrasos y alteraciones del servicio.
Un año con incidencias casi constantes en la red ferroviaria
Los datos recopilados por el Govern a partir de la información de Renfe revelan que la red registró incidencias en 202 de los 334 días analizados durante 2025. El primer semestre del año fue especialmente problemático. Entre enero y junio se concentró el mayor número de incidencias, mientras que la situación mejoró ligeramente en la segunda mitad del año.
El mes de marzo fue el más complicado para los usuarios del tren, con 47 incidencias registradas y el equivalente a 17 días completos acumulados en retrasos. Febrero también destacó por su elevada conflictividad, con 36 incidencias.
La magnitud del problema se refleja en el impacto sobre los viajeros: cerca de dos millones de pasajeros resultaron afectados por retrasos o alteraciones del servicio y unos 8.000 trenes sufrieron incidencias.
Rodalies: la R1 y R2, una de las líneas con más problemas
En el caso de la red de Rodalies, las líneas con mayor número de incidencias fueron la R1, la R2 y la R3, que concentraron alrededor del 3% de las incidencias cada una.
Aunque este porcentaje puede parecer reducido en comparación con las líneas regionales, los expertos señalan que el criterio para contabilizar incidencias en Rodalies es mucho más exigente. Para que un problema se registre oficialmente, debe afectar a al menos 10.000 viajeros, lo que significa que muchas incidencias menores no aparecen reflejadas en las estadísticas.
En este contexto, la R2, una de las líneas más utilizadas del área metropolitana, tiene una incidencia directa en el Baix Llobregat, ya que conecta municipios clave como Castelldefels, Gavà, Viladecans o El Prat de Llobregat con Barcelona.
Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí y Cornellà de Llobregat son también los otros municipios que han sufrido el impacto de los problemas diarios en las líneas de Rodalies con su paso de la R1.
Las líneas de Regionals, las más afectadas
Las estadísticas muestran que el mayor volumen de problemas se concentró en los servicios de Regionals, que acumularon el 80% de todas las incidencias registradas.
Entre las líneas con más problemas destacan:
- R15, con aproximadamente un 25% de las incidencias.
- R14, con cerca del 18%.
- R16, que acumuló alrededor del 17%.
Otras líneas como la R11, la R13 o la R17 también registraron incidencias relevantes, con aproximadamente un 8% cada una.
El Baix Llobregat, uno de los corredores más castigados
El impacto de estas incidencias ha sido especialmente visible en el Baix Llobregat, una comarca donde el tren es el principal medio de transporte para miles de trabajadores y estudiantes que se desplazan diariamente hacia la capital catalana.
Las líneas que atraviesan este territorio, especialmente la R2, concentran un volumen muy elevado de usuarios, lo que amplifica cualquier incidencia. Retrasos de pocos minutos o averías puntuales pueden terminar afectando a miles de personas en cuestión de minutos.
Además, el 75% de las incidencias se produjeron en horas punta, el momento del día en el que el sistema ferroviario registra mayor demanda. A esto se suma que una de cada cuatro incidencias tardó más de 24 horas en resolverse, prolongando las afectaciones durante jornadas completas.

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