Juego de sillas en el Ayuntamiento

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El verano, donde la gente disfruta de sus vacaciones, es aprovechado por muchos para realizar cambios en lo laboral, sacar algunos concursos y hacer adjudicaciones que pasen desapercibidas con el objetivo en mente de no darle más problemas a la ciudadanía.


Sillas


En el ayuntamiento de Viladecans, se han producido una serie de cambios, que aún no son del todo públicos, que llaman poderosamente la atención. El primero de ellos se ha producido en el Ámbito de Presidencia y que ocupaba, Susana Closa, la mano derecha del alcalde, Carlos Ruiz, y a la que algunos internamente le adjudicaron el mote de “Señorita Rottenmeier”. La Sra. Closa se ha marchado del ayuntamiento donde llevaba más de 30 años de servicio a sus espaldas. Y esa ha sido la silenciosa bomba local de este verano. Pero, ¿dónde se ha ido se preguntarán muchos?, pues al Ayuntamiento de Barcelona a ocupar el cargo de gerente del Instituto Municipal de Deportes, donde cobrará un sueldo acorde a sus nuevas responsabilidades.


¿Y a qué se debe su marcha? Según han informado a esta Colla del Mamut, estaba ya muy quemada, y el nivel de estrés soportado le había repercutido físicamente y le había borrado la sonrisa que le había acompañado en los primeros años de su llegada al ayuntamiento, en el área de deportes que es sobre lo que más sabe y nunca debió dejar.


Otras fuentes hablan de que su marcha es debido a las tensas relaciones que mantenía con la teniente de alcalde, Gisela Navarro, muy subida a la parra y más ahora que nunca porque se postula como posible “pieza de recambio” del alcalde tras el paso al lado de la primera secretaria del PSC de Viladecans, Elena Alarcón por motivos personales. Susana y Gisela no se “soportan” aunque públicamente guarden las formas de cara a la galería. Así que ya lo saben, Susana Closa ya no es el ama de llaves del ayuntamiento, ni la sombra del alcalde. ¿Quién la sustituirá?.


Y hablando de cambios, Pere Gutiérrez, que renunció a ir en un puesto de salida en las listas del PSC local en las pasadas elecciones municipales, ya ha encontrado “acomodo”. Dicen las malas lenguas que no ha sido en la empresa privada que pagan menos ni en su antiguo puesto laboral en el ayuntamiento. Dicen que en un organismo de nueva creación “ad hoc” cuya creación defendió y mucho en la anterior legislatura y del que a final de mes cobrará sueldo de nivel directivo, nada que ver con la media salarial de los ciudadanos de Viladecans. Todo un premio a su gran labor al frente del Área de urbanismo del Ayuntamiento y que ha dejado “huella” en diferentes barrios. Sino que se lo pregunten a los vecinos del Barrio de la Taxonera, famoso por el “edificio de la vergüenza”.


La gran familia socialista nunca deja “tirados” a sus miembros, sobre todo, a los que no se quejan nunca y tienen bayetas de “sobra” para realizar todo tipo de limpiezas a fondo. Pere Gutiérrez el servidor del alcalde ya está ocupando su nueva silla con ese sueldo tan discreto.


Qué pena que el Boletín Informativo Municipal no incorpore este tipo de noticias para que la ciudadanía esté bien informada y conozca los cambios que se producen en su ayuntamiento y que le afectan en la calidad del servicio que le ofrecen y la subida de impuestos que soportan. 

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