Martorell reclama incorporarse a la zona 1 de transporte público metropolitano

|

Xavier fonollosa pdecat

El alcade de Martorell durante la entrega de la primera T-Verda a una vecina de la localidad. / FOTO: Ajuntament de Martorell


El alcalde de Martorell, Xavier Fonollosa, ha reclamado que la ciudad pase a formar parte de los municipios que conforman la zona 1 del sistema tarifario integrado la red de transporte público metropolitano.


Actualmente, Martorell tiene tres estaciones de ferrocarril incluidas dentro de dos zonas diferentes: Martorell Vila-Castellbisbal pertenece a la zona 2, y las de Martorell-Central y Martorell-Enllaç forman parte de la zona 3. 


Ahora, el alcalde ha solicitado que sean incluidas en la zona 1 y mientras eso no suceda que "todas las estaciones del municipio formen parte de la misma zona tarifaria" ya que así se fomentará el uso del transporte público tanto en la ciudad como en el área metropolitana.


Martorell se suma así a la reclamación de 18 municipios, la mayoría de ellos del Baix Llobregat, que llevan años exigiendo ser incluidos en la primera corona del transporte público.


La inclusión de estos municipios en la zona 1 rebajaría el costo de los viajes casi a la mitad e impulsaría el uso del transporte público.


El edil del PDeCAT también ha aprovechado el acto de entrega de la primera T-Verda a una vecina de la localidad para pedir al Estado que se acaben las obras de la estación intermodal, y ha recordado que "desde hace más de 10 años estamos pendientes que ADIF y el Estado hagan la inversión que toca, incluida dentro del proyecto inicial, que facilitaría la movilidad y el uso del transporte público ". "Cada año reclamamos la partida presupuestaria a los Presupuestos Generales del Estado y no tenemos respuesta", dijo.


Martorell, el primer ayuntamiento del PDeCAT en reclamar el dinero de las guarderías

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Aviso legal Cookies Consejo editorial