El CODIGO ÉTICO DEL AYUNTAMIENTO DE VILADECANS ¿EL CUENTO DE LA LECHERA?

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Vaca


En el último pleno del ayuntamiento de Viladecans, se aprobó con gran alegría del consistorio y con el único voto en contra de la regidora no adscrita, el Código ético, que teóricamente se va aplicar en el futuro. Hasta se creó una comisión ética. La aspirante a alcaldesa y portavoz del grupo socialista, la Sra. Navarro, se mostró inmensamente feliz por la aprobación del mismo. Desde la colla del Mamut nos preguntamos ¿pero quién lo ha redactado?. Porque los libros aparte del título, tienen portadas y hojas llenas de letras. No basta con el enunciado.


La teniente de alcalde del PSC, estaba encantada a la hora de hablar de ética, porque le gusta mucho la filosofía. Se enrollo más que la redes de pescar en su explicación. Entre otras cosas dijo que el código ético, engloba: “ normativas y un marco político, donde debe producirse, buenas prácticas y confianza política”. Se trata de rendir cuentas, según ella, con un documento.


¡Qué bonito!, ¡cuanto bla, bla y más bla!. Hasta hubieron, los más ilustrados, -que hay unos cuantos-, que dijeron que estaba bien para hablar de la libertad de expresión, que según algunos hay quién se salta a la torera. Y lo dice “ese personaje” que es el menos adecuado para hablar de libertad de expresión, respeto y conducta ética. Y nos emocionó la intervención de “la Encarni”, hablando de comportamiento ético. ¡Manda narices!, y menudo su comportamiento ético en Urbaser & ayuntamiento, puertas giratorias y viceversa.


Dicen que la administración pública existe para servir al interés general; es decir, para promover y proteger el ejercicio de los deberes y derechos de la ciudadanía. Pero a decir de la filosofa Adela Cortina, en muchos casos la Res Pública, que es la cosa de todos, se gestiona como la "cosa nostra". En otras palabras, como si se tratase de un organismo diseñado para servir al interés de unos pocos.


La ética de las instituciones públicas no es subjetiva, no se restringe a la intuición y los valores personales. Las organizaciones, como las personas, tienen una ética y un clima moral y, en el caso de la administración pública, los principios que deben servir de referencia para la toma de decisiones surgen del conjunto de valores mínimos de ciudadanía a partir de los cuales cobra sentido la democracia.


Adela Cortina, en su libro "¿Para qué sirve la ética?" describe extensamente los problemas que genera la falta de ética: dolor humano y mayor gasto público. Una administración pública inmoral genera desconfianza y hace que se dupliquen los gastos y que se oferten servicios privados para realizar acciones y labores que deberían ejecutarse desde la instancia pública. ¿ A qué les suena el tema?. Es una práctica muy común en este ayuntamiento de Viladecans. ¿Quiere decir que a partir de la aplicación del Código Ético van a cambiar las prácticas?. Presuponemos que esto es un maquillaje puesto al día, o como dicen algunos, es el cuento de la lechera.


“La historia de la ética es un triste relato de ideales maravillosos que nadie cumple”.


La Encarni y la Comisión Inipro

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