Jesús Naharro, alcalde de Abrera: “La respuesta de la Generalitat sobre nuestras infraestructuras o es mala o es inexistente”

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Ha pasado un verano desde que los ayuntamientos se constituyeran y ahora toda la maquinaria se pone en marcha. El alcalde de Abrera, Jesús Naharro, repite en el cargo tras obtener once regidores pero ha querido establecer un pacto y sumar a los dos regidores de ERC. Tiene claro qué es lo más importante para él, las familias de Abrera, y por ello se muestra beligerante con la Generalitat para reclamar que escuchen a sus vecinos.


¿Cómo valora los resultados de las elecciones que le dieron la victoria? ¿Y cómo enfrenta estos próximos cuatro años?

Los resultados reflejan que el pueblo nos ha dado un voto de confianza para continuar el proyecto que empezamos a desarrollar durante los pasados cuatro años. Y hacemos una valoración muy positiva y lo tomamos con una gran responsabilidad que se ha de devolver esta confianza de la ciudadanía con más trabajo, más ilusión y más proyectos.

En este sentido, la mayoría conformada por los 11 regidores del PSC, y los 13 que formamos el equipo de gobierno nos permite llevar a cabo unos proyectos, donde la familia de Abrera es el eje vertebrador. Y se va a ver en la ocupación, la educación y la sanidad. Enfrentaremos nuestros retos sociales desde un punto de vista feminista e integrador y lo sumaremos a una política de vivienda asequible, para que la gente pueda desarrollar su proyecto de vida en el municipio. Un municipio que ha de tener las infraestructuras necesarias, ajustadas a nuestra realidad y la el territorio, desde una visión sostenible.


Jesus naharro abrera



De todos estos, ¿cuáles diría que son los principales retos de Abrera esta legislatura?

El principal reto es un crecimiento sostenible donde la vivienda, la ocupación y los servicios sociales sean cable y que, especialmente las familias tengan un futuro bien claro. La vivienda no puede ser una necesidad que no tenga una solución de futuro como la tiene ahora.

Queremos desarrollar un Proyecto de Ordenamiento Urbanístico Municipal (POUM) y un suelo donde la gente pueda implantarse en el municipio, con unos espacios verdes bien cuidados y unos servicios y equipamientos que cubran las necesidades de la ciudadanía. Y que estén preparados para los retos de futuro.


¿Y cuáles son los proyectos que tiene pensado llevar a cabo para lograr todo esto?

El gran proyecto que tiene ahora mismo Abrera es acabar de configurarse y que los barrios queden bien enraizados. Con un núcleo urbano con unas calles adecuadas y renovadas. Que haya un espacio público de convivencia, participado por la ciudadanía, y unos equipamientos preparados.


Concretemos. Ha hablado de vivienda. Es un tema qué preocupa porque los precios, sobre todo del alquiler, son cada día más elevados y el acceso de la vivienda se hace prácticamente imposible. ¿Qué piensa hacer el ayuntamiento al respecto?

En el nuevo POUM queremos incorporar que, como mínimo, el 30% de la vivienda nueva que se construya esté destinada a vivienda social. Una vivienda asequible para alquiler y para compra. No vemos compatible que las personas destinen un 40% o más de su sueldo en vivienda.

Para ello, queremos establecer acuerdos con la Generalitat para desarrollar viviendas social.


Ha hablado de convivencia y cómo sabrá la seguridad es básica para qué se dé. En la pasada legislatura los municipios del Baix Llobregat Nord se quejaron de la escasez de Mossos en la zona. ¿Cómo sigue esta situación y qué medidas van a tomar para combatir la sensación de inseguridad?

Nosotros hace más de dos años, profesionalizamos nuestra Policía Local, ofreciéndoles un nuevo emplazamiento e instalaciones. Incorporamos la figura del inspector y ahora no sólo tenemos una plantilla más preparada y formada sino que hemos ampliando la plantilla y hacen un gran trabajo y esfuerzo para velar por la seguridad de los vecinos que, desde aquí, agradezco. Esta nueva forma de trabajar, más próxima, ha llevado a una reducción de los índices delictivos, fruto también de una mejor relación y trabajo conjunto mejorado con los Mossos d’Esquadra.

Es cierto que tenemos una carencia grande y grave de efectivos de este cuerpo, que hace una gran tarea de proximidad y no escatima en esfuerzos para dar una mayor sensación de seguridad a la ciudadanía. Y eso teniendo unos déficits de medios y recursos para poder llevar estas tareas a cabo como ellos querrían.


Ha mencionado también de ocupación. Se dice que estamos ante una posible o presente recesión económica. ¿Abrera está preparada? ¿Cómo afronta esta nueva etapa?

Es un tema que nos preocupa y queremos actuar desde la prevención, dotando al departamento de Promoción Económica de los recursos técnicos y económicos a los planes de ocupación para ayudar a las personas con más dificultades para incorporarse al mercado laboral.

Desde el departamento de Promoción Económica estamos en contacto con los agentes de nuestro parque industrial que es muy diverso y demanda un personal muy específico y con cierta experiencia. Sabiendo estos perfiles que requieren, realizamos unos cursos adecuados a estas necesidades del mercado para que se incorporen al mundo laboral.

Nos preocupa que desde la base, desde los institutos, puedan tener este contacto y que les sirva de acompañamiento a la incorporación al mercado laboral. También desde las distintas fundaciones e instituciones para dar una solución a la inserción laboral.


Hay un estudio, por eso, que indica que muchos de los polígonos del país no están preparados para lo que las empresas necesitan, ¿cuál es la situación de Abrera?

Los polígonos de Abrera al ser de más reciente creación han sabido crecer dotándose de lo que necesitan a través de las empresas y nuestro departamento de Promoción Económica para ser más competitivos en su mercado.

Es cierto que, con unos polígonos tan grandes nosotros solos no nos podemos hacer cargo, por lo que hace dos años nos presentamos a un concurso de la Diputació para mejorar nuestros polígonos y no pudo ser. Pero el ayuntamiento, con capital propio trató de suplir esas carencias.

Eso sí, los polígonos han de estar bien comunicados a nivel de infraestructuras, tanto de carreteras como conectados, es decir, tener acceso a fibra óptica… y ha de ir de la mano de los agentes supramunicipales que nos ayuden. Pero estamos preparados.


Con las infraestructuras, de hecho, ustedes han tenido varias peleas con diversos entes supramunicipales. ¿Cómo están los proyectos de la B-40 y la A-2 a su paso por Abrera?

La solución pasa por que todos los agentes se sienten sobre la mesa. Hay una vía que ya está hecha y sólo hace falta conectarla a Abrera, crear unos accesos. No puede ser que vías de gran recorrido no estén conectadas con la red actual. Apostamos por crear una mesa de movilidad con todos los agentes, y que esperamos presidir, donde estén presentes todos los agentes, desde los sociales hasta los económicos pasando por la Administración. Las posturas individualizadas no ayudan a nadie.

La falta de entendimiento y de acuerdo hace que todo se pare y nos hace sufrir. Porque tenemos el tejido empresarial y necesitamos que estas empresas tengan más capacidad de producción y de generar ocupación. Lamentablemente, si no hay unos accesos, unas infraestructuras que se ajusten a esta realidad de las empresas las ciudades tendremos problemas para salir adelante.

Desde Abrera reclamamos acuerdos.


Pero ya han hecho varias reclamaciones. ¿Cuál ha sido la respuesta?

Ha habido varios niveles de reclamaciones y distintas respuestas. Desde la Generalitat la respuesta no ha sido nada buena. El plan que nos quieren imponer no se ajusta a nuestra realidad y ya cuenta con más de 20 enmiendas y no ha habido respuesta de su parte. Y la información que recibimos no es buena, ni la que solicitamos. Hay mucho camino por recorrer y mucho por trabajar.

Además, no ayuda que cuando nos reunimos con el Ministerio de Fomento, las demandas territoriales no sean las mismas. Se debe tener una postura clara y definida y ponernos de acuerdo.


Entiendo, entonces, que la respuesta con el Estado ha sido mejor, en este sentido.

Desgraciadamente, debo decir, que sí. Han sido más ágiles atendiendo a nuestras propuestas pese a que no se puedan tirar adelante los proyectos que tienen sobre la mesa al no poder aprobar los presupuestos.


Ligado con las infraestructuras, otro de los puntos que se reivindicaban durante la pasada legislatura es el cambio de zona tarifaria del transporte público. Ustedes siguen siendo zona 3 mientras otros han pasado a ser zona dos o incluso zona 1.

A Abrera esto nos ha afectado negativamente porque incluso somos limítrofes con un municipio que no es zona 2, sino zona 1. Esto, en vez de potenciar el transporte público, potenciamos el transporte privado para llegar a ese municipio que tiene este privilegio.

Hemos de estudiar otras fórmulas y resolver estos retos de la comarca. En esta zona somos cinco municipios, de más de 110.000 habitantes que no tenemos una respuesta en este sentido como la tiene el área metropolitana, si bien es cierto que el AMB sufraga este servicio con una carga impositiva que aquí no tenemos. Pero pensemos que se debe regular. Un sistema tarifario por distancia puede ser un punto de entendimiento para darle a nuestros vecinos una alternativa al transporte privado. Y continuaremos reclamando con el resto de municipios firmantes para desarrollar esto cuánto antes.


¿La respuesta de la Generalitat ha sido la misma que con las carreteras?

En este caso, inexistente.


¿Y con el AMB?

Con el AMB se establecido un diálogo, está dispuesta a escuchar. Pero es un tema que va más allá del Área Metropolitana.


¿Cómo está la reclamación de los suelos de Can Morral al Incasol?

Nosotros les reclamamos que pongan fecha a estas obras y nos dicen que están a la espera de la respuesta de dos empresas pero esperemos que las obras puedan iniciarse en 2020. Pero ya vamos con un retraso de 8 años.


¿Prevé otro plan de acción para otros barrios de la ciudad?

Sí, pero en este caso directamente desde el ayuntamiento y dialogando con la ciudadanía para desarrollar un plan conjunto, como el Parc de Can Vilalba, por ejemplo en el que ya se está trabajando.


¿Abrera necesita un crecimiento extensivo-cuantitativo o cualitativo?

Claramente, apostamos por el segundo modelo que sólo contempla un crecimiento de la población hasta los 16.000 habitantes como límite. No contemplamos una extensión del suelo urbano ni del industrial. Lo que haremos es ofrecer las herramientas necesarias para crecer con lo que ya tenemos ofreciendo equipamientos y servicio. Se trata de un modelo de crecimiento de calidad.


¿Cómo ve el futuro de la movilidad en Abrera?

Abrera ha crecido de modo que tiene un casco urbano y unas zonas más alejadas con una orografía determinada. Y creemos que hemos de unir estos barrios no con carriles bicis sino apostando por un bus urbano que queremos, y estamos trabajando para que suceda, que circule los 365 días del año, diseñado y pensado para conectarlo con los Ferrocarriles y los buses.

Estamos trabajando en un plan de movilidad. Ya estamos estudiando cómo funciona la movilidad en el casco urbano.


Miembros de la Generalitat vinieron a Abrera con distintas promesas en período electoral, ¿cree que se van a cumplir? Aún no hay presupuestos…

Lo que se nos dijo es que el ayuntamiento tenía que poner el dinero por adelantado para llevar a cabo estos proyectos y que luego la Generalitat nos lo devolvería. Hemos de avanzar un dinero porque tenemos más de 200 niños en barracones, una cosa lamentable.

Sobre el ambulatorio vemos que se debe planificar ya el nuevo CAP, que queremos que sea un CUAP. Abrera debe ser un punto de encuentro de los municipios del entorno en materia sanitaria.


Parece que, desde la pasada legislatura hay una apuesta por el patrimonio: rehabilitar el castillo de Voltrera, trabajar en el yacimiento de Sant Hilari... ¿Es una apuesta también por atraer turismo?

Tenemos una Regidoria de Patrimonio desde la legislatura pasa, ahora también encargada de Memoria Histórica. Queremos, conveniados con las universidades, dibujar un mapa para saber qué tenemos y una vez lo obtengamos diseñaremos un plan que nos dé visiones y pistas para saber a qué modelo turístico. No sólo será de patrimonio, con los yacimientos de Sant Hilari o el Castillo de Voltrera, sino que tenga un punto de conexión ecológico para conectar turismo y naturaleza. Porque el patrimonio más valioso que tenemos es el natural pero se ha de conservar. Por eso debe hacerse sin prisas, de la mano de profesionales y sin improvisar.


Hablemos del Montserratí. ¿Sigue adelante? ¿No quieren ser del Baix Llobregat?

Yo no veo el Montserratí como un elemento más de vete a saber qué y con qué competencias. Estamos en una realidad social, con una Consell Comarcal muy potente de una zona que supone el 10% del PIB catalán y lo que debemos apostar es por equilibrar el norte y el sur del Baix Llobregat. Por cierto, que estas zonas están muy representadas en el Consell.

El Baix Llobregat Nord no debe atomizarse, sino apostar por los organismos supramunicipales que tenemos y hacer que sean útiles para nosotros. No generar más entes para despistar dónde está el foco de atención. Debemos dotar a nuestra comarca, el Baix Llobregat de las inversiones que necesita en materias como seguridad, educación, sanidad e infraestructuras.

Para ello es necesario que la Generalitat dote al Consell Comarcal de más recursos para que tenga las herramientas necesarias para ser más cercanos a los ayuntamientos y a sus ciudadanos y atender a sus realidades.


Por último, ¿tiene algún gran proyecto para Abrera?

El proyecto se llama Abrera y sus familias, Abrera y sus infraestructuras, la vivienda y la ocupación. No centrarnos en un solo proyecto o equipamiento sino centrarnos en las necesidades de nuestros vecinos para consolidar el proyecto de Abrera y su futuro.




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