Antonio Balmón, alcalde de Cornellà: "De todos lo que hacen festivales en esta ciudad, no me vota ninguno"

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Antonio Balmón (PSC) es alcalde de Cornellà desde hace 14 años, pero lleva más de 30 años como regidor y en la Administración. Eso lo ha hecho conocedor de los cambios que ha experimentado la sociedad pero también le ha valido la crítica de muchos, especialmente por ser el tercer alcalde mejor pagado de España. Este 2019 vuelve a presentarse como alcaldable de los socialistas en Cornellà y puede que siga sumando años sino como alcalde como cargo público, al menos así lo ve él.


¿Cómo valora estos últimos cuatro años de legislatura?

Positivamente. Por suerte, fruto de nuestra gestión, nosotros no nos hemos paralizado y hemos podido explicar nuestro programa de transformación para la ciudad. Para nosotros, este mandato era otra nueva transformación de la ciudad en torno a dos programas: Cornellà Natura y Cornellà Humana. Y ha sido posible. Estamos hablando de casi 45 millones de inversión, de transformaciones de espacio público, de nuevos equipamientos públicos, de más política social… Prometimos la creación de 800 puestos de trabajo, lo que suponía 200 personas contratadas cada años, y ahora estamos en el entorno de las 1.400 personas que hemos contratado y hemos superado todo eso.

Es verdad que ha sido un mandato complejo pero no hemos estado paralizados.


¿Cuáles son los proyectos que más destacaría de estos cuatro años?

Aquellos que han demostrado que podemos naturalizar la ciudad, que podemos fortalecer el paisaje, desde un punto de vista de nuevas playas verdes, de nuevas presencias arbustivas…

Destacar también la nueva forma de movilidad público y privada de la ciudad.

Destacar esas las políticas sociales… desarrollar ese programa que afecta a la gente que trabaja y no llega a final de mes, de forma concreta.

Creo que todo eso se puede destacar, con mucha calma y hecho de una manera modesta, pero que permite hidratar tanto la piel fría de la ciudad como la de las personas que más lo necesitan.


¿Y ha sido difícil perder la mayoría absoluta y tener que llegar a pactos?

Nosotros ya veníamos de una cultura de pactos y siempre la hemos tenido. Nunca hemos tenido una posición cerrada y siempre hemos gobernado con otras formaciones políticas.

Hemos encontrado un acuerdo importante con IUiA en el presupuesto que ha permitido que una fuerza política influyese en políticas que nosotros no compartimos al 100% pero de eso se tratan los acuerdos. Y en otra ocasión también tuvimos un acuerdo con ERC.

Eso ha llevado a intentar hacer bien las cosas y no paralizar la ciudad.


Antonio balmon


¿Qué momentos han sido los más difíciles de este mandato?

El momento más difícil se produjo a partir de verano de 2017 y hasta el invierno. No desde el punto de vista de gestión municipal sino desde el punto de vista del equilibrio social de la ciudad.

Era muy difícil, porque no hablábamos ni de recursos económicos ni de competencias, sino de evitar y trabajar con todo el entramado social, que fruto de una pulsión y un aumento de la temperatura del termómetro social no se rompiera nuestro tejido social. Y ahí estuvimos trabajando. Fue una parte mucho más dura.

Yo personalmente tomé distancia con este tema para evitar crear quedarme también prisionero de aquellas circunstancias. Eso nos permitió enfocar correctamente todo lo que estaba sucediendo e intentar convencer a una parte de la ciudadanía que se había de proteger esa convivencia.


Bueno, usted, finalmente, decidió sacar los lazos amarillos de las calles, por ejemplo, durante el Festival de Pallasos.

No, pero eso… eso no fue nada…


Pero le señalaron y acusaron por eso…

Yo no retiré nada. Eso son anécdotas que sólo dan para un tweet.


Pero si ha habido, por tanto algún tipo de trifulca…

No, no ha habido.


Y luego, en cambio fue a visitar a los políticos que están en la prisión, por tanto…

Lo hice porque los conozco. A nivel personal, además, tengo una relación bastante estrecha.

Con la gente que me habla de ese tema, siempre hemos dicho lo mismo: hablar no hace daño a nadie, no molesta.

En este sentido no le doy mayor importancia, ni se la di en su momento.


Pero tuvo algún tipo de presión por parte de la ciudadanía o del propio parti…

Nadie, de nadie.


Bien. Pues entremos a valorar algunos de los problemas que afectan y preocupan a los ciudadanos de Cornellà. Hablemos de vivienda. El acceso a la vivienda sigue siendo un problema importante…

En vivienda hemos actuado y seguiremos actuando durante muchos años. Ya construimos más de 500 pisos y en este mandato han sido cerca de 400. No hemos estado detenidos.

Pero es evidente que se producen diferentes realidades. En el alquiler, en vivienda protegida, alquiler social… Nosotros hemos seguido dando respuestas. Dentro de nuestras posibilidades. Pero esta actuación ha de tener una mirada más amplia.

Por eso, desde el AMB, hemos generado un operador de vivienda, de alquiler social, y ha actuado en nuestra ciudad.


Pero siguen habiendo problemas como el encarecimiento del alquiler, la ausencia y dificultad legal para limitar ese precio. Y seguimos teniendo un problema endémico de la sociedad española.

Desde aquí planteamos ver como se puede gestionar de manera que no se perjudique al propietario ni a quien quiera acceder a la vivienda. Porque aquí los propietarios no son grandes propietarios sino gente humilde que en su momento pagó, construyó y trabajó para que esos pisos fueran una fuente de ingresos suplementarios a sus rentas personales. Por tanto, se ha de ir con cuidado de que no se genere tampoco un mercado hiperinflacionado.

Nosotros ya hace tiempo hacemos reservas como las que se han puesto de moda ahora en Barcelona y, aparte, se ha generado mucha ayuda al alquiler por parte del sector privado. Aún así, en estos momentos sigue siendo un problema.


SIN LÍMITES


"En estos momentos necesitamos más habitantes", prosigue Balmón. "Hay controversia con otros grupos municipales, que piensan que la ciudad ha llegado a su límite… La ciudad no ha llegado a su límite. Si tu no mantienes un flujo de crecimiento difícilmente vas a poder soportar y aguantar todas las infraestructuras y equipamientos públicos. Eso sólo lo puedes defender con población. Si disminuye la población, como ha pensado en algún momento, te desaparecen centros de salud, centros de educación que luego vuelven a surgir… y por tanto hay que defender el aumento de población para favorecer tus redes de equipamientos públicos".


Pero más población requiere más vivienda y más riesgo especulativo y de generar una nueva burbuja inmobiliaria.

No, las propuestas que tenemos son de un 80% de gestión pública, por lo tanto, lo que haces es limitar al sector privado y dejar que personas que no puedan acceder al mercado privado lo hagan en el mercado público.

De esto opinan los que, normalmente, tenemos resuelta la vida. Queremos que venga más gente. No hay que ser egoísta, pero se puede conjugar ese crecimiento y hacerlo con sostenibilidad.


Hay gestión pública, pero siguen habiendo desahucios. Esta legislatura se ha vivido en Cornellà un dramático caso de una persona que se suicidó porqué la iban a desahuciar. ¿Cómo se afronta uno a este tema?

Bueno, eso no lo hemos afrontado, lo hemos hecho llegando a acuerdos con la ciudadanía, con la gente que necesitaba comer, necesitaba vivir y hemos desarrollado políticas sociales y hemos estado ahí. Y hemos colaborado con asociaciones de la ciudad que llevan mucho tiempo aquí, y ahí vamos a seguir estando.


¿Pero no se tuvo conocimiento antes de la situación de esa persona desde el ayuntamiento? Se habló con la persona afecta…

Bueno, ya lo explicamos en su momento. Fue una situación desafortunada que se puede producir aquí y en cualquier otro sitio y no tiene que ver con tu política de actuación.


Otro tema que preocupa a la ciudadanía es la seguridad según los últimos barómetros. Hoy mismo se ha producido una pelea mortal

Pero no es el caso de nuestra ciudad. En ningún barómetro nuestro aparece y además los niveles de respuesta policial son, diríamos, aceptables. Pero nunca va a existir la garantía de que en tu ciudad eso no pasará.

Después se producen hechos aislados que no dependen de tu situación o actuación policial. La pelea entre dos grupos que se produjo hace unos meses entre dos grupos, que ni siquiera eran de la ciudad, se pueden producir aquí como se hubiera haber producido 100 metros más allá y se habría dicho que eso es Esplugues. Eso no tiene notoriedad. Si se produjera cada noche sí se podría hablar de inseguridad.

Y lo que se ha producido esta noche es una pelea entre vecinos que se ha producido en este bloque, donde alguna vez ya se ha producido alguna otra pelea y desgraciadamente esta ha acabado como ha acabado. Pero no tiene nada que ver con bandas.


Antonio balmon


Pero está también esa sensacion por vandalismo, por robos, detenciones a terroristas,…

Las detenciones a terroristas fueron a final de mandato, los detuvieron, después los soltaron y después volvieron a vivir aquí. Pero no.

Una cosa son los datos y la otra es que una persona se sienta segura o insegura. Y desgraciadamente las percepciones de cada uno son las que son. Pero es muy difícil trabajar las percepciones.

Pero en esta ciudad tenemos todos los cuerpos de seguridad Policía Local, Mossos, Guardia Civil, Policía Nacional y nuestro nivel de actuación es bastante fuerte.


Están esos cuerpos pero esa sensación de inseguridad también existe. Además de con más presencia de cuerpos de seguridad, debe haber métodos para combatirla.

Es que no se puede combatir. Si tu haces pornografía infantil en tu casa yo no lo puedo combatir, otra cosa es que lo hagas en el espacio publico. Pero allí tenemos

Presencia extraordinaria de fuerzas, sobre todo, para evitar esa percepción, no por un tema de que tengamos situaciones de inseguridad. Ahora, sobre lo que pasa en la casa de cada uno es difícil poder actuar sin conocimiento.


Pero usted que se preocupa, como ha dicho, por la convivencia social, casos, por ejemplo, como las detenciones por terrorismo, ¿ha afectado? ¿Hay una percepción diferente de la inmigración, por ejemplo?

No, curiosamente en todos nuestros barómetros municipales eso ha bajado. La inmigración no aparece como un tipo importante.


Ya pero ahora con el auge de la extrema derecha, con partidos como Vox, ¿temen que saquen provecho?

No. Yo creo que el auge de este tipo de partidos se van a producir más en el ámbito general. En esta ciudad ya lo intentaron y tuvieron representación municipal cuando en aquellos momentos la inmigración sí era un problema… ¡Ojo! Para ellos, para nosotros no, pero había una parte de la población que lo veía como una amenaza o un problema y lo aprovecharon. En aquel momento fue Plataforma per Catalunya pero no se acabó el problema y luego nadie los volvió a votar. Ahora es cierto, que socialmente hay una parte de la población que, en el contexto español, pueda pensar que Vox pueda solucionar sus problemas. Este y otros.


Usted mismo, hace poco, dijo que ya no se podía hablar de cinturón rojo, igual. ¿Qué se ha hecho mal?

Está sacado de contexto. Para la gente joven ya no existe ese cinturón, a eso me refería. El cinturón rojo fue dentro de un contexto y de una época muy concreta en que hubo una lucha para tener la sociedad que tenemos ahora y luchamos por mantener esa memoria histórica por aquellas personas que han luchado para tener todo esto.

Pero ahora hablar de cinturones de cualquier color no tiene sentido. Hablo de otra sociedad, donde un partido, y eso sí que es verdad, es predominante y su trabajo a permitido hacer crecer por ejemplo la comarca del Baix Llobregat. Y me importa poco el color, me importa que estás en un cinturón cohesionad y estructurado socialmente y que puede hablar de tu a tu a Barcelona.

Por eso no me interesa ni tiene sentido hablar de ningún color, me interesa mirar a los retos del futuro.


Entonces, ¿no cree que haya desafección de los jóvenes?

No, es una reflexión personal sobre un momento histórico y me interesa hablar de otras cosas. Pero no estamos en la lucha del cinturón rojo porque estamos en otra lucha, la del estado del bienestar y de políticas socialdemócratas.


En esta nueva etapa de la política también se le da importancia de los procesos participativos y usted no es muy partidario de ellos.

Yo siempre he sido muy claro con esto. Y parece que los que los hacen ahora muy participativos tampoco han sido, ¿no? Yo como mínimo he ido de forma franca, he explicado lo que quiero.

Yo siempre he dicho lo mismo: Si tu me vienes con un proyecto, aquí me tienes; si tu me vienes a darme lecciones de lo que yo tengo que hacer, te escucho.


Pero precisamente los procesos participativos es para escuchar también lo que quiere el ciudadano…

Eso se lo tendrás que preguntar a los grandes adalides de la participación porque parece ser que no les ha funcionado mucho, a mi, no Nosotros ya lo hicimos antes. Pusimos en marcha en esta ciudad que era ‘Hablemos’. Nosotros queríamos llegar a tener cada seis meses, 600 personas de la ciudad que controlasen la gestión municipal, la fiscalizasen y la valorasen. Llegamos en el mejor de los casos a 100 y aquello acabó siendo una ruina. Sin sacar banderas.

Lo que sí creo es en la gente que quiere hacer cosas. En eso sí que creo. Creo en el acuerdo social de la gente, creo en 36 entidades locales que se han comprometido, creo en el Consell de la Dona, creo en los chavales y chavalas que se han implicado en defender la lucha contra la violencia de género y en actuar con los compartimientos de la democracia. En eso creo. En lo que no creo es en quien me quiere dar lecciones y seguir haciendo lo suyo.


¿Eso no genera riesgos de caer en el amiguismo?

¿Amiguismo? Pues mira, de todos lo que hacen festivales en esta ciudad, no me vota ninguno. Ahora, están encantados.


En cambio usted critica las remunicipalizaciones del agua, precisamente porque genera el riesgo de caer en el amiguismo.

Ya. Pero yo no estoy entre lo blanco y lo negro. La vida no va así.


Entonces, ¿qué opina de las remunicipalizaciones?

En esta ciudad tenemos cosas que gestionamos de una forma y otras de otras. Me parece que buscar la confrontación entre una dualidad, que me parece positiva, es lo que hay que mantener. Como es el caso del agua, el agua está bajo control público, gestionada por una empresa en la que participamos. ¿Todo lo demás? Son opiniones respetables. Pero yo he de ver qué tengo que priorizar. Ya que tengo que priorizar mi dinero, decido si lo priorizo en comprar contenedores o ayudar a la gente que lo necesita. Aquí cada uno ya marcará sus preferencias y prioridades. Mi prioridad, desde luego, no es comprar contenedores ni camiones de basura.

En cambio, en el AMB defiende crear una eléctrica pública.

Es que, como te he dicho antes, no escojo entre A y B, yo vivo y convivo entre A y B.


Balmon AMB


¿No es un poco contradictorio defender una cosa en un sitio y luego otra en otro?

¿Por qué? Yo tengo esa experiencia. ¿Qué es lo que es contradictorio? Lo que sería contradictorio es no defender los intereses de tus ciudadanos. No es contradictorio ver con qué instrumento defiendes los intereses de tus ciudadanos de tu ciudad.

También se ha demostrado, y lo dice el propio ayuntamiento de Barcelona, que pierden dinero con la empresa que montaron.

Y el proyecto que hemos hecho con el AMB no lo hemos puesto ahora, y de todas maneras si lo pusiéramos en marcha, tiene un coste de 200.000 euros que es el coste de lo que pagamos nosotros ahora. Tampoco es un gran business.


Allí también, en el AMB, ustedes, los del PSC, aprobaron un presupuesto para Aigïes de Barcelona y luego votaron en contra.

Yo no. Lo que pasó es que en el Consejo de Administración de la Sociedad Adminitsrativa presentó unos presupuesto y nuestros representantes del AMB, no del PSC, votaron a favor. Y en la Junta General de Accionistas el AMB votó en contra. Ni el PSC, ni tal. Yo no he votado ni he dejado de votar nada.


Pasemos a otra polémica, entonces. ¿Cómo ha afectado la llegada del campo del Espanyol a Cornellà? ¿Qué ha aportado?

Para empezar a aportado inversiones que nosotros no podríamos haber afrontado. Empezando por el saneamiento que evita inundaciones en la ciudad, pero al no ser visible no se ve. Después el reordenamiento de un espacio, la potencialidad de un espacio importante para la ciudad. Una fachada que antes estaba desencajada y degradada.

Y después algunos problemas, claro. Es como la vida. Cuando te vas a vivir con alguien no todo son ‘flors i violles’ y esto es igual. Y estos problemas los hemos ido paliando, mejorando. Y ahora estamos encima para defender los intereses de los vecinos. No vamos a bajar nunca la guardia, defendiendo un espacio de convivencia.


¿La relación con el club es buena?

Ahora mismo, sí. Es buena, está ordenada, perfecta. Hemos puesto todo en su sitio y todo está encaminado. En este sentido hay una relación muy fluida


Usted que lleva más de 30 años en la política aquí en Cornellà. ¿cómo ve la evolución de la ciudad y su futuro?

Creo que es una ciudad que no se ha paralizado. Ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Que entiende el lenguaje de las nuevas generaciones que conviven en esta ciudad e intenta afrontar los retos de cada una de ellas. Que ha consolidado un espacio público, transformándolo y naturalizando. Y lo vamos a seguir cambiando en un espacio para que la gente lo pueda usar y convivir en él.

Por otro lado se enfrenta a los grandes retos sociales como son la soledad, la gestión del silencio, de las nuevas tecnologías, de la seguridad y cómo adaptar esos retos de una manera concreta y que vaya bien para tu ciudad. Y nosotros estamos preparados para ello.


Hablando de naturalizar la ciudad, hace poco recibió un reconocimiento europeo por su compromiso con la sostenibilidad, ¿cómo lo ha recibido? ¿Va a empujarlo a encaminar sus proyectos en esa línea? Ahora mismo se ha activado un protocolo de alerta por la contaminación en el área metropolitana.

Volvemos a estar en la convivencia entre A y B. Si se habla de ser agresivo contra el coche, yo creo que no, además pondríamos en crisis todo nuestro modelo económico que está en el área metropolitana. Pero creo en que se han de poner límites y conjugar diferentes alternativas de modo de transporte. Y eso en el próximo mandato será necesario afrontarlo. Frente a este tema, frente al tema de cómo gestionar los residuos y otros aspectos relacionados con la sostenibilidad.

Y otra cosa es mantener la sostenibilidad social. La gente va a disponer de menos dinero, aunque trabaje y va a querer seguir haciendo y ejerciendo un modelo de vida que e permita tener un proyecto de futuro, como persona y como colectivo. Y esa es nuestra responsabilidad. Para ello tenemos pocas instrumentos y recursos. Para empezar, no tenemos competencias, pero hay que trabajar sobre eso. Y lo hemos de combatir. No queremos que nadie en nuestra ciudad se quede atrás.


Por último, destáquenos unos tres o cuatro proyectos que destacaría de esta pasada legislatura y otros tantos que les haya quedado por hacer.

Con ganas de hacer ninguno. Hemos ido más lejos de lo que hemos prometido.

Hemos creado, como te he dicho antes, más puestos de trabajo de los que nos habíamos propuesto, 1.400. Nuevos programas destinados a gente que lo necesita. Tenemos 10 personas trabajando, que el ayuntamiento las contrata para suplementar sus rentas. Hemos duplicado los recursos destinados a niños y niñas con dificultades económicas. Y es una parte que está ahí, pero no se ve. Como el fortalecimiento de la cohesión social.

En la parte que se ve, hemos creado nuevos puntos verdes, hemos naturalizado la ciudad y lo vamos a hacer más. Y ese es el camino que nos hemos marcado.

Y reforzar en conocimiento. Hemos abierto nuevas bibliotecas… nuevos equipamientos deportivos.

Hemos invertido 45 millones y tenemos deuda 0.


Bueno, está el proyecto del metro del Llobregat que no se está pudiendo hacer.

Eso es un proyecto que estuvo en un plan de infraestructuras y llegó la crisis y ahí está.


¿Pero se podría sacar adelante?

No lo sé, en función del gobierno que haya en Madrid.


¿Cómo ve al PSOE, en este sentido, para las elecciones generales?

El PSOE está bien colocado para las elecciones generales. Pero se quiere colocar en una posición central. De demostrar que hay que romper esta confrontación, este infierno de gente que quiere volver a hablar de dos Españas. Y hay que romper esa dinámica para impulsar proyectos de reforma.


¿Y usted prevé recuperar la mayoría absoluta en Cornellà?

Yo preveo recuperar no recuperar la mayoría absoluta, voy a explicar lo que hemos hecho con el equipo que ha gobernado la ciudad, y otras fuerzas políticas, y con la gente. Todo lo que hemos hecho, lo hemos hecho por ellos y con la gente más activa, y quien quiera ver en ello clientelismo o amiguismo es un miope. No adjetivaremos, pero es un miope. Nos interesa que la gente vea al ayuntamiento como un amigo de esta ciudad. Eso es lo que nos interesa. Y en eso, en construir relaciones con la gente, preveo un buen resultado.


¿Si es elegido alcalde volverá a ser el tercer alcalde mejor pagado de España?

Eso es una estupidez y lo digo así de claro. Los sueldos de los alcaldes están reglamentados. Es una estupidez. Nadie pregunta cuántas horas trabajo ni cuanto me sale la hora. Lo que no voy a hacer es decir que me bajo el sueldo y subírmelo por otro lado. Estos debates ya están superados. Fueron debates de hace cuatro años y ya está superado. La gente que está al frente de un cargo público debe estar bien retribuida. Y las estupideces ya no cuelan.

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