"No podemos obligar a nadie a tener hijos, es una decisión personal, pero podemos influir de forma indirecta", dijo Suica, dejando claro que Bruselas necesita que esta tendencia se revierta.

 

En España, por ejemplo, aseguró que sería básico potenciar el desarrollo de las zonas rurales, donde asegura que el problema es "tremendo", con el objetivo de fomentar la natalidad.