​A favor de un lenguaje periodístico menos sexista

Genís Carrasco
Genís Carrasco
Médico y escritor

Esta semana se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Ojalá no hubiese nada que celebrar ni nada que reivindicar y el 8 de marzo fuese un día más. Si la igualdad de derechos entre hombres y mujeres fuese una realidad incontestable, tal vez dicha celebración no sería necesaria. Pero todavía no lo es, ni parece que lo pueda ser a corto plazo. Por tanto, es un buen momento para reflexionar sobre la igualdad de géneros y cómo el lenguaje periodístico debe contribuir en la construcción de una sociedad cada vez más igualitaria y más justa.


LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN COMO REFERENTES DE LOS VALORES DE LA SOCIEDAD


El lenguaje de los medios de comunicación influye poderosamente en las concepciones sociales de los ciudadanos. Es un referente para la construcción de valores e identidades, para la formación de mentalidades y la creación de ideología; por tanto, los medios deben evitar reproducir los estereotipos y los prejuicios que, lamentablemente, aún se dan en nuestra Sociedad. Desde la perspectiva de un comunicador cuya profesión no es la de periodista sino la de médico, me duele que, por herencia lingüística, por costumbre o por dejadez, algunos comunicadores no empleen el lenguaje de forma correcta para dirigirse por igual a hombres y mujeres y utilicen un lenguaje sexista que suele contener discriminaciones al colectivo femenino. Solo hace falta ojear los diarios para tomar conciencia del problema.


TITULARES IMPRESENTABLES


Los ejemplos son innumerables. Uno de los paradigmáticos fue el del diario deportivo Marca que publicaba como titular "Y hasta se ha echado novio" para referirse a Mireia Belmonte, la campeona del mundo de 200 mariposa. Lo que podría parecer una broma a la mejor nadadora española de todos los tiempos es, en realidad, un ejercicio intolerable de machismo. Además, en el texto, Marca trataba despectivamente a la natación femenina como un desfile de "sirenitas", "bellezas", "sílfides"" y otros epítetos impresentables. Los periodistas de este diario parecen olvidar la injusticia de qué, aunque las mujeres suponen el 45% de los practicantes de los deportes olímpicos, su presencia en los medios de comunicación es tres veces menor que los hombres y que generalmente las mujeres suelen aparecer bien para lucir palmito, bien para comentar su estado civil o su maternidad.


La prensa generalista no se queda atrás. Leo en un diario digital el titular"La acosada que no pidió ayuda". ¿Cómo es posible no informar en el título de que aquella mujer fue asesinada? ¿De verdad es más importante decir que no pidió ayuda? Parece que la o el periodista estuviera juzgando a la víctima en vez de al asesino.


TRANSVERSALIDAD DE GÉNERO EN EL LENGUAJE PERIODÍSTICO


Para el periodismo de hoy el concepto de "transversalidad de género" -entendida como la aplicación del Principio de Igualdad de Trato y de Oportunidades entre mujeres y hombres- que incorporamos hace años en Antropología Médica, ofrece una buena posibilidad de integrar un enfoque de género en el trabajo cotidiano. Consiste en la consideración y evaluación del impacto, para mujeres y hombres, de los temas políticos y sociales que son objeto de cobertura comunicativa. Esto implica tener en cuenta que hay diferencias en las necesidades y realidades de ambos sexos. El objetivo es evitar discriminaciones y oponerse a las desigualdades existentes, aprovechando el poder que tienen quienes ejercen el periodismo para promover la igualdad de género, es decir incorporando lo que podemos denominar "perspectiva de género" que permite amplificar nuestra visión para atender o resaltar cuestiones sobre el género, que a simple vista parecen inexistentes o insignificantes.


ALGUNAS PRECISIONES SOBRE SEXO Y GÉNERO


Etimológicamente no puede hablarse de lenguaje sexista sino del uso sexista del lenguaje. Porque las palabras tienen género (no sexo), mientras que los seres vivos tienen sexo (no género). Así pues, mientras que con la voz "sexo" se designa una categoría meramente orgánica, biológica, con el término "género" se ha venido aludiendo a una categoría sociocultural que implica diferencias o desigualdades de índole social, económica, política y laboral.


CÓMO DEPURAR EL LENGUAJE PERIODÍSTICO


Primero es necesaria una "acción pre-textual", que afecte a la política informativa de los medios. Aquí es necesaria la introducción de buenas prácticas en la gestión de las empresas periodísticas a través de un código deontológico que promueva no sólo la imparcialidad, la transparencia y la independencia sino también unos valores editoriales con transversalidad de género en el uso del lenguaje y las imágenes.


En segundo lugar, es necesaria una "acción textual", donde la o el periodista eviten estereotipos que pueden deslizarse en la redacción de los textos y de los titulares, en la selección de las imágenes y las metáforas, y en la manera de abordar la información general.


Se deben evitar algunos errores frecuentes como el abuso que se hace del género masculino atendiendo a que posee un valor englobador. Ello implica el olvido de otras opciones que posee nuestra lengua y que abarcan a ambos sexos. Usar sistemáticamente el masculino genérico (singular o plural), además de ocultar a la mujer, puede crear ambigüedad y confusión en muchos mensajes, es sexista y va en contra del espíritu de claridad informativa de los medios de comunicación. Por ello, es recomendable es utilizar el término "hombre" para referirse solo al género masculino y utilizar otras posibilidades más claras como "persona" o "ser humano" cuando se pretenda englobar a los dos sexos.


Otra de las formas de lenguaje sexista más comunes que se deben evitar es utilizar el plural masculino para referirse a un colectivo o grupo de personas como cuando escribimos "los profesores", "los alumnos", "los trabajadores" o los "políticos". Sería mejor referirnos "al profesorado", "la plantilla" o "la clase política".


Tradicionalmente en los medios se suele denominar a las mujeres que ejercen determinadas profesiones utilizando el sustantivo masculino: "la abogado", "la bombero" o "la médico". Sin embargo, son formas que pueden ser sustituidas por sus formas femeninas igualmente válidas: "La abogada", "la médica" o "la bombera" son fórmulas igual de válidas ya que la Real Academia Española de la Lengua ha admitido la feminización de muchos términos referidos a cargos, profesiones y oficios que antes solo tenían género masculino.


El periodismo con perspectiva de género no es periodismo de mujeres. Su función es renovar el lenguaje para hacerlo socialmente incluyente para que, en lo real y en lo simbólico, toda la población se vea y se reconozca. Resulta imposible hacer buen periodismo sin cuestionarse persistentemente cómo hemos construido nuestra idea del mundo, y qué tamiz utilizamos para describirlo ante nuestro auditorio, ya sea de prensa escrita o de medios electrónicos.


CONSTRUIR UNA SOCIEDAD MÁS IGUALITARIA


El Día de la Mujer parece un día bonito, pero tiene una raíz dramática, ya que su celebración se relaciona con la escalofriante muerte de 146 mujeres en el incendio de una fábrica textil en Nueva York, que no pudieron escapar porque los dueños de la fábrica habían bloqueado las salidas para evitar robos. Es un buen día para que todas y todos seamos conscientes de las situaciones de discriminación por género que se viven a nuestro alrededor y que activamente nos involucremos en crear un mundo y un entorno más justo y más equitativo.

No se trata de festejar un día, ni un conjunto de cualidades de las mujeres, se trata de que celebremos un movimiento transversal que busca construir una sociedad más unida y más justa.


'A favor de un lenguaje periodístico menos sexista' se ha publicado originalmente en catalunyapress.es.

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