Nace SOS Socorristes para reivindicar una ley reguladora de salvamento en las playas

|

Socorristas



Como ya avanzaba este diario, el sector del socorrismo, especialmente el de la playa, está en lucha, porque se rige con por una legislación anticuada y ni siquiera propia. El malestar de estos profesionales, que han visto como crecen las dificultades para poder reivindicar derechos o incluso materiales, sigue creciendo y finalmente han decidido unirse.


El Sector de Socorrismo de la UGT ha decidido impulsar la nueva plataforma SOS Socorristes que agrupa el colectivo de socorristas de toda Catalunya con el objetivo de recoger firmas para promover una iniciativa legislativa popular, para que se tramite una ley en el Parlament de Catalunya que regule las medidas de seguridad y salvamento acuático en las playas.


El Sector de Socorrismo de la UGT denuncia que la normativa actual está referenciada en una ley de 1972, que ha quedado completamente obsoleta. Actualmente, cada ayuntamiento a través del área que considera oportuna -Turismo, Infraestructuras, Medio Ambiente, Seguridad- decide cómo debe ser su dispositivo de seguridad, "con unos mínimos insuficientes", reprochan desde el sindicato, que son los que prevé la ley de 1972.


Ahora, la plataforma SOS Socorristes quiere hacer llegar una carta al consejero de Interior para exponerle esta problemática que afecta a la gestión de la seguridad de las playas y pedirle que se constituya una mesa de trabajo para iniciar esta propuesta de Iniciativa Legislativa popular.


Asimismo, el Sector de Socorrismo de UGT reivindica un convenio propio sectorial. Actualmente, este colectivo no dispone de convenio sectorial y se rige por convenios de piscinas o convenios privados. El sueldo medio de un socorrista es ahora de 900 euros al mes por 40 horas de trabajo semanal.

La precaria situación de los socorristas de playa

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Condiciones de uso Consejo editorial