El Parc del Riu Llobregat, una apuesta de movilidad sostenible

|

Parc riu llobregat


El Parc del Riu Llobregat ha apostado por un modelo de espacio público al habilitar un camino continuo para peatones y bicicletas a lo largo de su curso fluvial, lo que lo ha convertido en una infraestructura ecológica para incrementar la movilidad sostenible y las actividades de ocio y deportivas al aire libre.


El proyecto, impulsado y gestionado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), es un camino continuo, de unos 36 kilómetros, que une Collserola con el litoral y atraviesa 16 municipios metropolitanos y conecta espacios de gran valor ecológico, y que también dispone de pasos transversales, accesos desde todos los municipios de la ribera y conexión con transporte público.


Asimismo, se trata de un espacio que pone a disposición de los ciudadanos una zona pública de calidad que ofrece un entorno adecuado para todo tipo de actividades de ocio, deportivas, de relación social y de fomento de la educación ambiental, además de crear nuevas conexiones con los municipios colindantes, dentro de un horizonte de reducción de las emisiones CO2.


El parque, formado por el cauce y los márgenes del río Llobregat, se encuentra en un espacio compartido con infraestructuras viales y ferroviarias que dan accesibilidad al territorio metropolitano, pero que, a la vez, representan una fuente de contaminación acústica y del aire, así como una barrera a la conectividad ecológica y a la movilidad a pie o en bicicleta.


La jefa del Servicio de Parques del AMB, Dina Alsawi, ha explicado que la administración metropolitana gestiona el mantenimiento integral de los parques y su promoción, con 'juegatecas ambientales'; líneas de trabajo con escuelas, y ciclos de actividades con más de 50 propuestas ligadas a la biodiversidad, los valores sociales y la sostenibilidad, entre otros.


ESPACIOS DE BORDE


El arquitecto del Servicio de Redacción del Plan Director Urbanístico Metropolitano del AMB, Ramón Sisó, ha explicado que estos espacios que quedan dentro de esta trama urbana y de infraestructuras son importantes para "reconectar la ciudad con su propio territorio", con el objetivo de vertebrar y regenerar espacios de contacto.


Sisó ha subrayado la importancia de promover y mejorar los espacios de borde o de transición, espacios verdes abiertos que, históricamente, se han utilizado como zonas rechazadas y en las que, incluso, se han vertido residuos, y ha dicho que el AMB quiere recuperar estas zonas para potenciarlas y darles visibilidad, aunque ha admitido que se trata de sectores difíciles por su mezcla de usos, infraestructuras y gestión, que, a veces, depende de distintas administraciones.


El parque es fruto de un proyecto de transformación territorial que se inició en 2006, y su ámbito de actuación va desde el puente del Diable de Martorell (Barcelona) al delta del Llobregat e incluye, además del espacio fluvial principal del río, las conexiones con las rieras y los accesos principales a los municipios del entorno, lo que representa más de 1.000 hectáreas de superficie.


NUEVOS ACCESOS


El arquitecto de Espacios Fluviales del AMB, Jose Alonso, ha destacado que los accesos al parque desde los municipios de El Papiol, Pallejà y Santa Coloma de Cervelló (Baix Llobregat) están en proceso de redacción: "En breve estará prácticamente resuelta la conectividad transversal", y ha expresado la complejidad de estas obras por las infraestructuras existentes.


Alonso ha insistido en que el AMB entiende estos proyectos como un modo de buscar la movilidad sostenible: "Fomentamos que la gente se desplace entre municipios en bici o a pie, ya que los nuevos caminos son más rápidos que el coche o el transporte público", y ha asegurado que el Llobregat era, hace 15 años, un espacio para desechos y que estaba de espalda a la ciudad.


"Cuando la gente lo conoce, lo descubre y lo empieza a usar, lo empieza a defender. Se produce una activación social que desencadena los procesos para que los políticos y las administraciones actúen para recuperar estos espacios", ha defendido.


INFRAESTRUCTURA VERDE


Los trabajos en esta infraestructura verde se basan en los beneficios ambientales y de salud para los habitantes del entorno, además de favorecer la accesibilidad y el empoderamiento de la ciudadanía en estos espacios abiertos, ya que el parque favorece la conexión de los territorios y une municipios.


Por otro lado, el proyecto conecta el Parc Riu Llobregat con la red de parques, como el de Bellvitge, el parque del río Llobrgeat de El Prat del Llobregat o el de Collserola, por lo que el río se convierte en un eje vertebrador y estructurados de los espacios verdes del entorno metropolitano.


VALOR ECOLÓGICO


La técnica responsable del mantenimiento del río Llobregat del AMB, Montserrat Arbiol, ha recordado el notable pasado industrial del río Llobregat: "Antes era una especie de cloaca", y ha afirmado que el objetivo del AMB es devolver y acercar el río a los ciudadanos, así como dar a conocer el valor ecológico, ambiental y de salud que ofrece este espacio.


Arbiol ha explicado que la entidad metropolitana trabaja en una gestión "leve y suave" del parque para favorecer la autoregeneración del río con especies autóctonas, así como evitar el uso de productos fitosanitarios, además de impulsar programas de educación ambiental sobre las aves, mamíferos, reptiles, anfibios e insectos que habitan la zona, entre otros.


"Se trata de nuevo modelo de espacio público de conexión de la infraestructura verde metropolitana y de los espacios verdes potenciales, que mejora la conectividad de los ciudadanos y que, gracias al agua, vertebra el territorio", y ha defendido el papel clave del Llobregat en el desarrollo económico, industrial y de las infraestructuras de toda la zona.

Desactivada la alerta por alta contaminación en el área metropolitana
El Vall de Joan, de vertedero a parque natural

COMENTAR

Pressdigital
redaccio@vilapress.cat
Powered by Bigpress
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS. EDITADO POR ORNA COMUNICACIÓN SL
Mapa Web Aviso legal Cookies Consejo editorial